Martes 05 de Mayo de 2026

Una vista satelital de la polución producida por los buques

13/2/2013

La cantidad de NO2 que el shipping provoca, aumentó constantemente entre el 2003 y el 2008, luego se redujo drásticamente debido a la recesión y la reducción en el tráfico de buques

IDL TIFF fileDurante más de una década, los científicos han observado las huellas de los buques en las imágenes satelitales de los océanos de color natural. Estos senderos luminosos y lineales en medio de las capas de nubes son creadas por partículas y gases procedentes de los buques. Son una manifestación visible de la contaminación por gases de escape de las embarcaciones, y los científicos ahora pueden ver que los barcos tienen también una firma más sutil y casi invisible.
Los datos del Ozone Monitoring Instrument (OMI) de construcción holandesa y finlandesa incorporado en el satélite Aura de la NASA muestran largas pistas del elevado nivel de dióxido de nitrógeno (NO2) a lo largo de ciertas rutas marítimas. El NO2, está dentro de un grupo altamente reactivo de óxidos de nitrógeno, conocidos como NOx, que pueden conducir a la producción de finas partículas y ozono que dañan los sistemas cardiovasculares y respiratorio humanos. Los motores de combustión, tales como los que propulsan los barcos y vehículos, son una fuente importante de contaminación de NO2.
La imagen se basa en mediciones del OMI adquiridas entre 2005 y 2012. La señal de NO2 es más prominente en la ruta de transporte marítimo entre la India, Sri Lanka y Singapur, que aparece como una línea de color naranja claro contra los niveles de fondo (más claros) de NO2. Otras rutas marítimas que atraviesan el Golfo de Adén, el Mar Rojo y el Mar Mediterráneo también muestran elevados niveles de NO2, al igual que las rutas desde Singapur a puntos en China. Estas no son las únicas vías marítimas muy transitadas del mundo, pero son las más evidentes ya que el tráfico marítimo se concentra a lo largo de estrechas y bien establecidas rutas.
El Atlántico y el Pacífico también tienen tráfico de buques pesados, pero el OMI no recoge pistas de contaminación de NO2 debido a que las rutas de navegación son menos consistentes. Las formas de las masas de tierra fuerzan a los buques a transitar en senderos estrechos en el Océano Índico, mientras que los buques en el Atlántico y el Pacífico tienden a extenderse a lo largo de grandes áreas a medida que navegan.
Además, el aire sobre el Océano Índico noreste es relativamente prístino. La pesada contaminación de NO2 (rojo oscuro en el mapa) de las ciudades y de la actividad de perforación off-shore a lo largo de las costas de China, Europa y Estados Unidos oculta las pistas de la contaminación de los buques, que de otro modo podrían ser visibles al OMI. En el mapa, el Ártico es gris porque la falta de luz durante el invierno y la nubosidad frecuente durante el verano impidieron al OMI la recopilación de datos que pueden utilizarse en la zona.
Las zonas urbanas y la industrialización no son las únicas fuentes de NO2 en el mapa. La quema agrícola en el sur de África y la persistencia de los vientos del oeste crea un sector de elevado NO2 que se extiende desde el sur de África a Australia. En el centro de África, los vientos del este empujan los contaminantes de los incendios hacia el Atlántico, manteniendo los niveles de NO2 relativamente bajos sobre el océano Índico norte.
¿Cuánto contribuye el transporte marítimo a las emisiones totales de NOx? sigue siendo una pregunta abierta para los científicos. La investigación sugiere que el shipping es el causante del 15 al 30 % de las emisiones globales de NOx, los científicos están usando las observaciones por satélite para reducir el error en las estimaciones.
OMI no es el único instrumento de observación satelital que monitorea los niveles de NO2 en la atmósfera. Los instrumentos del Global Ozone Monitoring Experiment (GOME) de la Agencia Espacial Europea, los satélites ERS-2 y MetOp-A, así como el SCIAMACHY a bordo del satélite Envisat, han hecho mediciones similares.
En 2012, científicos holandeses publicaron un estudio que combina datos de los cuatro instrumentos para demostrar que la cantidad de NO2 provocado por el shipping había aumentado de forma constante entre 2003 y 2008, y luego se redujo drásticamente debido a la recesión mundial y la reducción en el tráfico de buques.

 

Fuente: NASA