Desde que Maersk anunció su intención de construir buques de la clase Triple-E, la industria no ha dejado de preguntarse la cuestión: ¿en qué punto deberían los diseñadores dejar de lado sus computadoras y los sistemas de CAD y decir “suficiente es suficiente”?. ¿Tener un buque capaz de llevar 18.000 Teus? Evidentemente no es esa la cuestión. Tampoco lo son los de 18.400 Teus ordenados por CSCL.
Hace pocos días, en una conferencia en Europa, un analista hablaba acerca de cómo podrían operar los buques de 18.000 Teus, y que no había ninguna razón, de carácter técnico, que impidiese la construcción de buques de 22.000 o 24.000 Teus. Reconocía también que el primero de estos buques de 22.000 Teus podría verse para el año 2018.
¿En qué punto la industria necesita enfriar sus motores? Puede que sea técnicamente posible, pero, ¿es económicamente viable? La razón de ir a lo grande se centra, por lo general, en los costos unitarios. Según investigaciones efectuadas, los costos por slot en un buque de 18.000 Teus son de US$ 10,96 por Teu por día en el mar. En un buque de 22.000 TEU la cifra cae a US$ 10.04 y en uno de 24.000 a US$ 9,57 por contenedor por día.
El problema, es que todos estos números son teniendo en cuenta los mejores escenarios, es decir con los buques navegando completos todo el tiempo. Inclusive los planes de negocio más creativos necesitan tener una visión de las desventajas.
La realidad es que hay un gran desequilibrio comercial entre Asia y Europa y se va a ver un significativo porcentaje de contenedores a bordo vacíos durante la travesía al este. Esto también implica que el buque pasaría más tiempo en puerto para operar tantos contenedores.
De acuerdo con los investigadores, utilizando los números de los mejores escenarios, el costo diario en el mar de un barco de 24.000 Teus es de US$ 229.693 mil dólares. Eso es alrededor de US$ 6,9 millones para un viaje Hong Kong – Hamburgo, o US$ 287 por contenedor. Pero ¿qué pasa si en el viaje de regreso al Asia sólo el 60% de los contenedores están llenos? Que se sumaría un 50% al costo slot por día (US$ 15,9), y llevará el costo a US$ 478 para los viajes de 30 días.
Es cierto que nuestras habilidades analíticas son, en el mejor de los casos, rudimentarias, pero parece que todos los beneficios de costos por slot desaparecen, a menos que los buques naveguen con un factor de carga del 100% de contenedores completamente cargados durante todo el tiempo. Y la posibilidad de que esto suceda es cero. Está también la cuestión de las tarifas de flete que no podrán ser tenidas en cuenta a niveles rentables.
Probablemente fuera más prudente que los jefes de las líneas navieras que transportan contenedores se sienten, respiren profundamente y planeen la forma de gestionar tarifas y utilizar los buques antes de continuar efectuando pedidos de mega-buques.
Y quizás, también, sea una buena idea esperar y ver la forma en que los buques de 18.000 Teus de Maersk y los de 18.400 de China Shipping, manejan un mercado cada vez más volátil, antes de ser consumidos por la fiebre de los costos unitarios.
Fuente: Greg Knowler en Maritime Profesional



















