El Departamento de Energía de Estados Unidos actualizó el estudio que había realizado hace dos años sobre hidrocarburos no convencionales técnicamente recuperables en todo el mundo. Según el trabajo, la Argentina es el segundo país con mayor potencial en el ámbito del shale gas y el cuarto en materia de shale oil.
La Administración de Información Energética (EIA, según sus siglas en inglés) del Departamento de Energía estadounidense acaba de ampliar y actualizar los datos mundiales sobre recursos hidrocarburíferos no convencionales que había dado a conocer en abril de 2011, a través de un informe que suscitó grandes expectativas en torno al potencial local. La revisión -que, además de reevaluar los reservorios de shale gas, ajusta la mira sobre los de shale oil- confirma a la Argentina como el líder regional y uno de los cuatro principales jugadores del negocio, junto con China, Estados Unidos y Rusia.
Según la EIA, hay unos 7.299 trillones de pies cúbicos (TCF) recuperables de gas de esquisto (un 32% de las reservas gasíferas totales) y alrededor de 345.000 millones de barriles de crudo no convencional (un 10% de las reservas petroleras) a lo largo y ancho del planeta. Vale destacar que sus cálculos previos proyectaban la existencia de 6.622 TCF y 32.000 millones de barriles, respectivamente.
“Se trata de un aumento significativo en nuestras previsiones, más allá de que los recursos técnicamente recuperables aún deberán demostrar que también son económicamente viables”, señaló Adam Sieminski, titular de la entidad.
En términos de shale gas, las nuevas estimaciones del organismo indican que la Argentina alberga recursos por 802 TCF, cifra que tan sólo supera China, con 1.115 TCF. Luego se posicionan Argelia (707 TCF), Estados Unidos (665 TCF), Canadá (573 TCF), México (545 TCF), Australia (437 TCF), Sudáfrica (390 TCF), Rusia (285 TCF) y Brasil (245 TCF), en ese orden.
Con respecto al shale oil, el país se ubica en un meritorio cuarto puesto, con 27.000 millones de barriles, únicamente por debajo de Rusia (75.000 millones), Estados Unidos (58.000 millones) y China (32.000 millones). Completan el top-ten Libia (26.000 millones), Venezuela (13.000 millones), México (13.000 millones), Pakistán (9.000 millones), Canadá (9.000 millones) e Indonesia (8.000 millones).
Clase mundial
En el nuevo estudio, la EIA extendió el número de naciones analizadas de 32 a 41, el número de cuencas de 48 a 95 y el número de formaciones de 69 a 137. No obstante, el relevamiento sólo contempló los recursos con posibilidades de ser extraídos mediante las tecnologías disponibles por estos días, además de omitir a los potenciales yacimientos que tendrían lugar bajo los grandes pozos de crudo de Medio Oriente y la región del Caspio. En suma, en los próximos años el boom de los hidrocarburos no convencionales podría ser aún mayor.
Por otro lado, si bien el organismo oficial ubica a Estados Unidos como el cuarto reservorio de shale gas del planeta, con 665 TCF, la consultora especializada Advanced Resources International estimó recientemente que las existencias norteamericanas ascienden a 1.161 TCF, lo que colocaría al país del norte por encima de China.
Volviendo a la Argentina, el reporte de la EIA asegura que “los pozos perforados últimamente en sus formaciones de esquisto han ayudado a clarificar las propiedades geológicas y el potencial productivo”.
Entre las principales cuencas a nivel local, destaca la Neuquina, sede de los yacimientos de Vaca Muerta y Los Molles, cuya producción diaria oscila actualmente entre los 180 y los 600 barriles. “Hay allí interesantes programas de exploración en marcha y una producción comercial en etapa temprana por parte de compañías como Apache, EOG, ExxonMobil, Total, YPF y otras más pequeñas”, precisa el trabajo.
Asimismo, la EIA identifica otras tres cuencas de importancia: la del Golfo San Jorge (que abarca el norte de Santa Cruz y el sur de Chubut), la Austral-Magallánica (que ocupa parte de Santa Cruz y Tierra del Fuego) y la Chacoparanaense (que nace en el sur de Brasil, incluye las provincias de la Mesopotamia y llega hasta Córdoba y Santa Fe). “Es indudable que el país tiene potencial de shale oil y shale gas de clase mundial, posiblemente el de mayor prospectiva por fuera de Norteamérica”, sentencia la entidad.
Fuente: Revista Petroquimica



















