Viernes 05 de december de 2025

Salta, integración: la palabra clave

1/9/2014

Salta fue, en la colonia, cabecera de una región próspera de la Argentina, y la de mayor concentración poblacional, superando a Buenos Aires y a otras provincias del enclave español en América del Sur.

integracion ChicaUna visión de la integración necesaria y oportuna.

Integración: palabra clave

“Nuestra provincia fue, durante la colonia, cabecera de la región más próspera y pujante de la actual Argentina, y también la de mayor concentración poblacional, superando a Buenos Aires y a otras provincias del por entonces enclave español en América del Sur.
El bienestar salteño se originaba más en cuestiones económicas que políticas: nuestros fértiles valles eran muy adecuados para la cría de mulas que abastecían las necesidades de transporte de la plata potosina, y Salta se beneficiaba de los intercambios comerciales con distintas regiones aledañas. Con la Independencia, que Salta rápidamente abraza, la economía provincial se resintió porque el comercio con el Alto Perú se vio interrumpido por obvias razones: literalmente, no se negocia con el enemigo, o sea, con los realistas españoles, inexpugnables en el Alto Perú y Lima, como sabiamente San Martín advertía. Con la organización nacional y la abolición de las fronteras interiores, el comercio exterior de Salta continuó ralentizado, si bien la conclusión de la Guerra del Pacífico, hacia 1880, le habilitó a nuestra Provincia una importante corriente de exportaciones de ganado a Chile, a la vez que la instalación de un nuevo ingenio azucarero (El Tabacal) y la explotación del petróleo recientemente descubierto en las primeras décadas del Siglo XX, le daban mayor impulso a nuestra economía.
El producto bruto de Salta siempre creció, pero en términos relativos decayó con respecto a la Pampa Húmeda. Una explicación para esta rémora es el aislamiento. Salta siempre consideró que la forma de recuperar su papel protagónico es a través del comercio exterior, y en tal sentido se hicieron importantes esfuerzos y se conformaron valiosas iniciativas, como las propuestas del grupo GEICOS y el Corredor Bioceánico, por ejemplo. Sin embargo, y más allá de apoyar estos emprendimientos, probablemente se necesite complementarlos con un viejo sueño de desarrollo que quedó incumplido: la propia integración nacional, y específicamente, la integración del NOA y de éste con el NEA.
En efecto, la Argentina posee un importante curso de navegación que está muy poco desarrollado, que es el fluvial, y sin perjuicio de mantener vigente la necesidad de emprendimientos como la canalización del Bermejo, existen otras iniciativas relativamente sencillas, como es la rehabilitación del Puerto Barranqueras, en Chaco, que se complementa con la recuperación del Ferrocarril Belgrano en sus ramales hacia el sureste de nuestra Provincia, lo que posibilitaría potenciar la producción salteña y lograría un fuerte abaratamiento de fletes.
Ésta, y otras iniciativas que apunten a la integración del Norte Argentino a través de la realización de las obras de infraestructura necesarias, junto a reformas que posibiliten un más fluido acceso al crédito, puede perfectamente realizarse en términos de anteproyectos de factibilidad efectuados a través de una coordinación entre las provincias del NOA y NEA y el apoyo técnico del Consejo Federal de Inversiones. Esta propuesta no es la única posible y debe complementarse, además, con las acciones del estado provincial a través de un uso más racional del gasto, reorientándolo desde el fuerte peso de los gastos corrientes de ahora, hacia la inversión pública en viviendas e infraestructura, principalmente. Entonces, queda claro, es el turno de la política.”


Por Eduardo Antonelli en El Tribuno de Salta www.eltribuno.com.ar