Viernes 27 de Marzo de 2026

Estrecho de Ormuz: Crecen los desvíos de portacontenedores

10/3/2026

Tras el cierre del Estrecho de Ormuz los desvíos en el transporte marítimo de contenedores se disparan y casi se cuadruplican

Estrecho de ormuzLos desvíos en el transporte marítimo de contenedores se disparan 360% tras el cierre del Estrecho de Ormuz. –El cierre efectivo del Estrecho de Ormuz ya está generando un fuerte impacto en las cadenas globales de suministro de contenedores. Nuevos datos muestran un aumento dramático en los desvíos de carga mientras las navieras buscan rutas alternativas para evitar el Golfo Pérsico, informó gCaptain.

Según la firma de análisis de cadenas logísticas project44, los desvíos de embarques de contenedores se incrementaron más de un 360% desde que el estrecho fue declarado cerrado, tras la escalada de hostilidades entre Estados Unidos, Israel y Irán a fines de febrero.

En términos diarios, los desvíos pasaron de un promedio base de 218 envíos por día a cerca de 1.010. El 5 de marzo se registró el pico de disrupción, con 2.363 desvíos en una sola jornada, el nivel más alto observado en la región.

El Estrecho de Ormuz —un paso marítimo de aproximadamente 34 kilómetros de ancho entre Irán y Omán que conecta el Golfo Pérsico con el Mar Arábigo— es uno de los puntos estratégicos más críticos del comercio marítimo mundial. Aunque es más conocido por canalizar cerca de una cuarta parte del comercio mundial de petróleo transportado por mar, también resulta clave para el flujo de contenedores hacia los principales puertos del Golfo.

Ante la imposibilidad o el riesgo de atravesar la vía marítima, las navieras comenzaron a redirigir cargamentos hacia hubs regionales alternativos que pueden operar sin ingresar al Golfo.

Entre los puertos que concentran la mayor proporción de envíos desviados figuran Abu Dhabi, Jebel Ali en Dubái y Puerto Hamad, de acuerdo con los datos de seguimiento de project44. Gran parte de la carga está siendo redirigida hacia Khawr Fakkan, en la costa oriental de los Emiratos Árabes Unidos, fuera del Golfo Pérsico y accesible sin atravesar el estrecho.

Otros puertos que están absorbiendo parte del volumen desviado incluyen Sohar, en Omán; Hambantota, en Sri Lanka; y grandes terminales indias como Mundra y Navi Mumbai.

Presión operativa en los puertos receptores

El abrupto cambio en los flujos de carga ya está generando tensiones operativas en los puertos de destino.

Según project44, las principales terminales de India registran importantes alteraciones en sus cronogramas debido al aumento del volumen desviado y al proceso de reconfiguración de rutas por parte de las navieras.

En Mundra, los retrasos en las salidas crecieron 72% (aproximadamente 11 días), mientras que los retrasos en las llegadas aumentaron 27%, alcanzando hasta 49 días. Por su parte, Navi Mumbai registró incrementos de 118% en demoras de salida (unos 13 días) y 16% en retrasos de llegada (alrededor de 22 días).

Diferencias con la crisis del Mar Rojo

La actual disrupción difiere notablemente de la crisis marítima del Mar Rojo entre 2023 y 2024, cuando las navieras pudieron desviar sus buques rodeando el Cabo de Buena Esperanza para evitar ataques cerca de Yemen.

En el caso del Estrecho de Ormuz, no existe una ruta alternativa comparable. Varios puertos clave del Golfo —entre ellos Jebel Ali, uno de los mayores hubs de contenedores del mundo— quedan prácticamente aislados cuando el estrecho se cierra, obligando a las navieras a desviar cargas hacia otros puertos regionales o a retrasar envíos.

Como resultado, según project44, se trata de la mayor respuesta coordinada de redireccionamiento por parte de las líneas de contenedores desde la crisis del Mar Rojo, con navieras suspendiendo reservas, posicionando buques en aguas más seguras y reconstruyendo sus itinerarios alrededor de puertos accesibles.

Aunque el volumen de desvíos comenzó a moderarse levemente tras el pico de principios de marzo, los analistas advierten que la congestión portuaria, los tiempos de permanencia de contenedores y las interrupciones en los cronogramas probablemente se intensifiquen a medida que los puertos receptores se adapten al influjo de carga.

Con costos de seguros por riesgo de guerra en aumento y condiciones de seguridad aún volátiles en la región, las navieras no tienen un horizonte claro para retomar el tránsito normal por el Estrecho de Ormuz, lo que sugiere que el impacto sobre las cadenas globales de suministro podría prolongarse durante las próximas semanas.