Impacto del conflicto en Ucrania para el comercio y el desarrollo. –La evaluación de la UNCTAD sobre el impacto del conflicto en el comercio y el desarrollo muestra un acelerado empeoramiento de las perspectivas de la economía mundial, con una situación especialmente alarmante para los países africanos y menos adelantados.
Una evaluación rápida de la UNCTAD sobre el impacto de la guerra en Ucrania en el comercio y el desarrollo confirma un acelerado empeoramiento de las perspectivas de la economía mundial, respaldado por el aumento de los precios de los alimentos, los combustibles y los fertilizantes.
El informe publicado el 16 de marzo también muestra una mayor volatilidad financiera, desinversión en desarrollo sostenible, reconfiguraciones complejas de la cadena de suministro global y costos comerciales crecientes.
“El conflicto en Ucrania tiene un costo enorme en sufrimiento humano y está sacudiendo la economía mundial”, dijo la secretaria general de la UNCTAD, Rebeca Grynspan, en un comunicado.
“Todos estos impactos amenazan los avances logrados hacia la recuperación de la pandemia de COVID-19 y bloquean el camino hacia el desarrollo sostenible”.
Las dos ‘F’ fundamentales
Abunda la preocupación por las dos «F» fundamentales de los mercados de productos básicos: alimentos y combustibles (Food and Fluel).
Ucrania y Rusia son actores globales en los mercados agroalimentarios y representan el 53% del comercio mundial de aceite y semillas de girasol y el 27% del trigo.
Esta situación en rápida evolución es especialmente alarmante para los países en desarrollo. Hasta 25 países africanos, incluidos muchos países menos adelantados, importan más de un tercio de su trigo de los dos países en guerra. Para 15 de ellos, la participación es más de la mitad.
“El aumento vertiginoso de los precios de los alimentos y los combustibles afectará a los más vulnerables de los países en desarrollo y ejercerá presión sobre los hogares más pobres, que gastan la mayor parte de sus ingresos en alimentos, lo que provocará penurias y hambre”, dijo la Sra. Grynspan.
Según cálculos de la UNCTAD, en promedio, más del 5% de la canasta de importaciones de los países más pobres está compuesta por productos que probablemente enfrentarán un alza de precios debido a la guerra. La proporción está por debajo del 1% para los países más ricos.
Riesgo de disturbios civiles
No se puede descartar el riesgo de disturbios civiles, escasez de alimentos y recesiones inducidas por la inflación, dice el informe, particularmente dado el frágil estado de la economía global y el mundo en desarrollo debido a la pandemia de COVID-19.
“Los efectos a largo plazo del aumento de los precios de los alimentos son difíciles de predecir”, dice el informe, “pero un análisis de la UNCTAD de los datos históricos arroja luz sobre algunas posibles tendencias preocupantes”.
Los ciclos de productos agroalimentarios, por ejemplo, han coincidido con importantes eventos políticos, como los disturbios por alimentos de 2007-2008 y la Primavera Árabe de 2011.
Alza de tarifas de fletes
Las medidas restrictivas sobre el espacio aéreo, la incertidumbre de los contratistas y las preocupaciones de seguridad derivadas del conflicto, están complicando todas las rutas comerciales que pasan por Rusia y Ucrania. Los dos países son un componente geográfico clave del Puente Terrestre Euroasiático.
En 2021, se enviaron 1,5 millones de contenedores de carga por las líneas ferroviarias del oeste desde China a Europa. Si los volúmenes de contenedores que actualmente se transportan por ferrocarril se agregaran a la demanda de carga marítima entre Asia y Europa, esto significaría un aumento del 5 al 8% en una ruta comercial ya congestionada.
«Además de esto, el comercio marítimo, que ya es costoso y está sobrecargado, tendrá dificultades para reemplazar estas rutas terrestres y aéreas repentinamente inviables», dice el informe. «Se puede esperar que el impacto de la guerra en Ucrania conduzca a tarifas de flete aún más altas».
Dichos aumentos, dice, tendrían un impacto significativo en las economías y los hogares.
En 2021, la UNCTAD simuló que el aumento de las tarifas de flete durante la pandemia elevó los precios globales al consumidor en un 1,5%, “con efectos particularmente sobredimensionados en economías vulnerables como los pequeños estados insulares en desarrollo, los estados en desarrollo sin litoral y los países menos adelantados”.
Fuente: UNCTAD



















