Naciones navieras alertan por las amenazas a la libertad de navegación. –La creciente tensión geopolítica, las medidas comerciales unilaterales y la expansión de la denominada “flota en la sombra” están poniendo en riesgo el sistema marítimo internacional que sostiene buena parte del comercio mundial, advirtió el Consultative Shipping Group (CSG), un organismo que reúne a 18 de las principales naciones navieras.
En un comunicado difundido el lunes, el grupo pidió reforzar la cooperación internacional para proteger la libertad de navegación y garantizar condiciones de competencia equitativas para el sector marítimo.
El CSG, integrado por países de Europa, Asia y América del Norte, señaló que las recientes interrupciones del comercio —entre ellas la pandemia de COVID-19, la guerra entre Rusia y Ucrania, las restricciones provocadas por la sequía en el Canal de Panamá y los conflictos en Medio Oriente— dejaron en evidencia la vulnerabilidad de las cadenas globales de suministro marítimo.
A estas dificultades se suman ahora una creciente fragmentación geopolítica y medidas comerciales discriminatorias, sostuvo el organismo.
“El transporte marítimo mundial funciona mejor cuando las reglas son claras y consistentes en todo el mundo”, afirmó el CSG. Según el grupo, la fragmentación normativa termina trasladándose a los mercados y, en última instancia, genera mayores costos para empresas y consumidores.
La advertencia se produce en un contexto de mayores riesgos geopolíticos en algunos de los principales puntos estratégicos de las rutas marítimas internacionales, especialmente el estrecho de Ormuz.
El grupo de naciones navieras mencionó la interrupción de la navegación en esa zona como un ejemplo de las consecuencias que puede generar una pérdida de la libertad de navegación.
“Como demuestra el cierre del estrecho de Ormuz, cuando las cadenas de suministro marítimas se fragmentan, la economía global también se fragmenta”, señaló el grupo.
Más del 80% del comercio mundial se transporta por vía marítima, por lo que la libertad de navegación resulta clave no solo para la actividad económica, sino también para la seguridad alimentaria y energética global.
Preocupación por la “flota en la sombra”
Otro de los principales motivos de preocupación es el crecimiento de la llamada “flota en la sombra”: cientos de buques utilizados para eludir sanciones y que, en muchos casos, operan al margen de los sistemas tradicionales de seguros, seguridad y transparencia.
Según el CSG, la expansión de estas flotas está creando un sistema paralelo de transporte marítimo que evita estándares ambientales y de seguridad establecidos y reduce la confianza en los mercados internacionales.
“El resultado es un sistema de dos niveles: uno regido por normas y otro por la opacidad, lo que termina debilitando a ambos”, sostuvo el organismo.
Frente a este escenario, el grupo consideró que los gobiernos deberían priorizar la aplicación uniforme de las normas internacionales existentes en lugar de avanzar con nuevas capas de regulación o con medidas unilaterales.
El CSG destacó a la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS) como el marco jurídico fundamental para las actividades marítimas, incluido el derecho de paso inocente y el derecho de tránsito.
También señaló a la Organización Marítima Internacional (OMI) como el principal foro para establecer estándares globales para la industria naviera.
La aplicación universal de estas normas, afirmó el grupo, permite a las empresas contar con la previsibilidad necesaria para planificar inversiones y operar internacionalmente. Al mismo tiempo, favorece una competencia basada en la eficiencia, la innovación y la calidad, y no en la posibilidad de evitar regulaciones.
El grupo de naciones navieras reclamó una aplicación más consistente de las normas entre distintas jurisdicciones, mayor transparencia e intercambio de información entre las autoridades y un respaldo político sostenido a los estándares marítimos internacionales comunes.
“La cooperación internacional sólida no limita la soberanía; es un requisito para una gobernanza eficaz en un mundo interconectado”, afirmó el organismo.
El Consultative Shipping Group es un foro informal que reúne a autoridades marítimas de 18 importantes países del sector: Bélgica, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Italia, Japón, Corea del Sur, Países Bajos, Noruega, Polonia, Portugal, Singapur, España, Suecia y Reino Unido.
El grupo aseguró que sus miembros continuarán defendiendo la libertad de navegación y trabajando para evitar que la fragmentación geopolítica y regulatoria se consolide en el comercio marítimo mundial.
“La soberanía y la resiliencia dependen de la cooperación, la coordinación y la búsqueda de soluciones prácticas entre socios de confianza en las cadenas de suministro marítimas globales”, concluyó el CSG.
Con información de gCaptain



















