La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, destacó la importancia de este nuevo marco para el desarrollo de la economía brasilera, en tanto estas terminales podrán movilizar alrededor de 105 millones de toneladas al año, entre graneles líquidos y sólidos, carga general y conteneros. Aseguró que considera que la iniciativa abre el camino para la modernización de los puertos del país, a través de la participación privada en su gestión por tiempo indefinido y bajo la supervisión permanente del Estado.
Hoy hemos completado la nueva apertura de los puertos brasileños. En lugar de ser a las naciones amigas, es el sector privado del país, porque necesitamos estructuras más sólidas en el sistema portuario, el aumento de la eficiencia, dijo Rousseff en un acto.
Del total de 50 Terminales de Uso Privado (TUP), 27 proyectos serán instalados en la región norte, con una inversión de 1,8 mil millones de reales. El noreste será contemplado con tres TUP, con un aporte de 4,5 mil millones de reales. Están previstas para el centro-oeste tres nuevos emprendimientos. En este caso, los recursos sumarán 43 millones de reales. El sudeste recibirá una inversión de 4.6 mil millones de reales para construir 12 nuevas terminales: cuatro en San Pablo, siete en Río de Janeiro y uno en Espíritu Santo. En el sur del país se instalarán cinco proyectos, con un aporte de 150 millones de reales. Actualmente, la Agencia Nacional de Transporte Fluvial (Antaq) ha registrado 123 peticiones PUT.
Aunque el gobierno había recibido 123 solicitudes para construir terminales, muchas de ellas fueron rechazadas por falta de documentación o por problemas técnicos, explicó el secretario especial de puertos, Leonidas Cristino. Actualmente, las terminales anunciadas ya poseen toda la documentación necesaria para iniciar la construcción. Los operadores que estuvieran interesados en la construcción de una terminal tienen plazo para presentar la solicitud hasta el 5 de agosto.
Fuente: Webpicking



















