Viernes 14 de Junio de 2024

La IA nunca podrá sustituir al ser humano en la logística

5/6/2024

Pese a los avances en la IA y el uso de nuevas herramientas tecnológicas que facilitan los procesos, la logística es y seguirá siendo de sus profesionales y su conocimiento

La IALa IA nunca podrá sustituir a un equipo que conoce una ruta secundaria ni al transportista. (Nota publicada en Diario del Transporte).
La inteligencia artificial (IA) ha revolucionado numerosos aspectos de la vida cotidiana, incluida la logística. La IA puede ayudar a mejorar los procesos logísticos, automatizando tareas, aligerando la carga de trabajo manual, perfeccionando las rutas de transporte, reduciendo costos y optimizando inventarios.

Sin embargo, hay aspectos cruciales en los que la IA nunca podrá reemplazar el conocimiento y la experiencia de un equipo humano en esta industria. Imaginemos, por ejemplo, una situación en la que una empresa de logística necesita entregar un envío urgente a un destino remoto. La IA puede trazar la ruta más rápida en función de datos históricos y condiciones actuales, pero ¿qué sucede cuando surgen imprevistos? ¿Cómo puede salirse de lo establecido y adaptarse a las situaciones inesperadas? Aquí es donde entra en juego el conocimiento del equipo logístico y del transportista, que puede evaluar la situación y optar por la solución más acertada en ese momento.

Los profesionales de la logística conocen las rutas principales, también las secundarias y las alternativas, pero no solamente pueden elegir en función de los datos, sino también gracias a un componente humano que engloba mucho más y que puede adaptarse de manera mucho más fiable a los imprevistos. Este conocimiento es invaluable cuando se presentan obstáculos como bloqueos de carreteras, manifestaciones, accidentes, condiciones climáticas adversas…

Porque en esos casos la IA puede proporcionar soluciones basadas en datos, pero solo un equipo humano puede evaluar la situación en tiempo real, tomar decisiones rápidas y adaptarse sobre la marcha a los acontecimientos. Solamente el personal humano sabe en función del imprevisto optar por la solución más acertada en cada caso particular. Ellos conocen las peculiaridades de cada ruta, las condiciones de las carreteras y los tiempos de tránsito realistas en ciertas situaciones. Sin embargo, esta información no siempre está disponible para la IA por lo que el conocimiento humano se vuelve fundamental para superar esas crisis.

El factor humano indispensable a la hora de tratar con las personas que componen la cadena de suministro

Además, el factor humano es esencial en la relación con los transportistas y los colaboradores de la cadena de suministro. Estos profesionales no solo conducen los vehículos, o tramitan los pedidos, o almacenan las mercancías, o gestionan las operaciones, o tratan con los clientes, sino que también son parte integral del equipo y del proceso logístico. La IA al carecer del contexto humano necesario para comprender la complejidad de las interacciones, no puede tomar decisiones relacionadas con el factor humano existente en todas las relaciones entre personas. No puede evaluar y adaptar ciertos aspectos del proceso logístico a las complejidades personales de cada miembro del equipo.

La IA se basa en algoritmos y modelos matemáticos para tomar decisiones. Aunque puede analizar grandes cantidades de información y encontrar patrones, no tiene la capacidad de comprender plenamente las complejidades de las interacciones humanas y las relaciones personales. Carece de emociones y empatía, lo que dificulta su comprensión de los matices y las sutilezas de las interacciones humanas. No puede captar el tono de voz, las expresiones faciales o el lenguaje corporal, elementos muy importantes en la comunicación humana.

Esto significa que tiene dificultades para adaptarse a las situaciones nuevas o inusuales que se dan por primera vez y que requieren de un juicio humano más complejo, tanto a la hora de enfrentarse a los imprevistos en la carretera como a las situaciones inesperadas que pueden surgirle al personal humano. Porque la logística es mucho más que la simple optimización de rutas y la asignación de recursos. Requiere un profundo entendimiento de la geografía, la infraestructura, las regulaciones y, sobre todo, de las personas involucradas en el proceso logístico.

La IA puede ser una herramienta poderosa para mejorar la eficiencia, pero nunca podrá reemplazar la experiencia y el juicio humano que son fundamentales en la toma de decisiones logísticas cruciales. Puede ser una aliada invaluable en la logística moderna, pero el papel de los profesionales humanos, su conocimiento y su talento nunca quedará obsoleto. Porque en última instancia será siempre el profesional logístico el que tome las decisiones de última hora y afronte los imprevistos con un conocimiento que engloba no solamente el aprendizaje basado en datos, sino también la experiencia personal y el factor humano.

De este modo, la IA podrá ayudar al talento humano, pero nunca podrá sustituirlo. Será una combinación de tecnología y experiencia humana la que ponga en marcha el motor que impulsará la eficiencia y la efectividad en el mundo de la logística futura.

Fuente: Diario del Transporte