Calidad y disponibilidad, los frenos al desarrollo de los combustibles alternativos en el transporte marítimo. –El 2025 se caracteriza por ser un periodo de cambios significativos en las regulaciones internacionales en el transporte marítimo, especialmente en el ámbito de las emisiones de C02. Ya con el arranque del año, se implantó la regulación FuelEU Maritime, que introduce el requisito inicial de reducir en un 2% la intensidad de las emisiones de carbono respecto a 2020. En dos meses, en mayo, entrará en vigor el Área de Control de Emisiones (Med ECA) en el Mediterráneo. La norma exige el uso de combustibles alternativos con un máximo de azufre del 0,1%. De fondo, las tensiones geopolíticas en Ucrania y el Mar Rojo y las guerras comerciales y arancelarias que se han impulsado tras la nueva llegada de Donald Trump a la Casa Blanca.
Con la inevitable carrera en marcha de los usos de los nuevos combustibles por parte de los agentes del sector marítimo, la pregunta obligada, una vez comprobado que la disponibilidad de estos es limitada, es si la calidad resulta suficiente. En ‘Bunker Quality Trends’, un análisis de la firma Integr8 Fuels, que ofrece servicios de combustible a operadoras y armadores, se examinan los desafíos en este ámbito. El informe destaca que las mezclas de combustibles en ciertos puertos, como Ámsterdam, Róterdam y Amberes, presentan mayores riesgos de incumplimiento en parámetros críticos como contenido de azufre y estabilidad.
En términos de disponibilidad, el Vlsfo, el de bajo contenido en azufre está disponible en casi el doble de puertos que el HSFO el de alto. Sin embargo, el informe señala que “los niveles de calidad del primero plantean desafíos, sobre todo por la necesidad de los ajustes en las mezclas para cumplir con las especificaciones más recientes”.
La eterna transición
El Gas Natural Licuado (GNL) continúa siendo la opción transitoria, entre los combustibles alternativos, para con las regulaciones ambientales por su contenido bajo en azufre y su mínima huella de carbono en comparación con los combustibles tradicionales. Según Integr8 Fuels, la demanda hasta 2030 de GNL se triplicará, lo que puede comportar problemas de suministro por la capacidad limitada de los buques de abastecimiento. Asimismo, la puesta en marcha en mayo del Área de Control de Emisiones (Med ECA) en el Mediterráneo incrementará la demanda.
Por su parte, desde la sociedad de clasificación Lloyd’s Register, a través de su servicio de análisis y asesoramiento de combustibles (Fobas por sus siglas en inglés), detecta un crecimiento en la utilización de los biocombustibles durante el segundo semestre del año pasado. En la misma línea que Integr8 Fuels, Lloyd’s Register advierte de la necesidad de “vigilar la calidad del FAME para evitar posibles problemas a medida que aumente la demanda”. El FAME, un tipo de ácido graso, se mezcla con el Vlsfo, el gasóleo con bajo contenido en azufre.
En este contexto, los suministradores de combustibles deberían acelerar el paso, las administraciones facilitar la escalabilidad de estos y la industria marítima prepararse para las nuevas normativas que se a
Por David Rodríguez en Naucher



















