La UNCTAD publica nuevas estadísticas sobre el comercio marítimo. -La ONU para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD) publicó el 15 de abril nuevos datos sobre el comercio marítimo. Por primera vez, el conjunto de datos incluye estadísticas nacionales.
El transporte marítimo es la columna vertebral del comercio mundial, ya que mueve más del 80% de las mercaderías comercializadas a nivel mundial en volumen. Conecta las cadenas de valor globales, transportando materias primas y productos semielaborados a los centros de producción y entregando los productos terminados a los consumidores. Estos flujos son vitales para la industrialización, el crecimiento económico y la creación de empleo.
El comercio marítimo ha evolucionado a lo largo de las décadas, marcado por la contenedorización, el auge de las economías en desarrollo y los cambios en los patrones de producción y consumo. Hoy en día, la digitalización, la geopolítica y la apuesta por la sostenibilidad y la resiliencia climática están redefiniendo el sector.
Una visión más clara de quién envía qué y cuánto
Contar con datos nacionales fiables y actualizados es fundamental para comprender los flujos comerciales y orientar mejores políticas de transporte y comercio, así como para tomar decisiones de inversión.
Generado a partir de datos comerciales oficiales comunicados por los gobiernos a Comtrade de la ONU, el nuevo conjunto de datos ofrece una visión más precisa y comparable de los movimientos mundiales de carga marítima, lo que ayuda a los países a:
- Monitorear el desempeño comercial y la competitividad.
- Evaluar la integración en las cadenas de suministro y redes comerciales globales.
- Informar sobre las decisiones de inversión en infraestructura portuaria y de transporte.
- Monitorear el progreso del Objetivo de Desarrollo Sostenible 9.1.2 para desarrollar infraestructuras de calidad, fiables, sostenibles y resilientes, para lo cual el transporte marítimo y los volúmenes de carga portuaria son indicadores.
Los datos destacan la creciente participación de los países en desarrollo en el comercio marítimo.
Históricamente, los países en desarrollo actuaban principalmente como centros de carga: eran importantes exportadores de materias primas, pero importadores marginales de productos manufacturados. Sin embargo, esto ha evolucionado desde la década de 1970, impulsado por cambios estructurales como las crisis del petróleo, la liberalización comercial, la mayor participación del sector privado en las operaciones portuarias, el auge del transporte marítimo de contenedores y las reformas en las alianzas de transporte marítimo de línea.

El cambio se aceleró a principios de la década de 2000, a medida que los países en desarrollo incrementaron el comercio entre ellos, incluyendo materias primas, petróleo y productos manufacturados. Su participación en el transporte marítimo mundial de mercancías aumentó del 38% en 2000 al 54% en 2023. Este auge fue liderado por Asia, con China impulsando gran parte del crecimiento.

Sin embargo, la participación de los países menos adelantados —principalmente en África— y de los pequeños Estados insulares en desarrollo sigue siendo baja debido a sus pequeñas economías, su infraestructura limitada y su débil integración en las cadenas de valor globales.
El comercio marítimo ha pasado de la carga líquida a la seca
Hasta principios de la década de 2000, el comercio marítimo estaba dominado por los graneles líquidos, principalmente petróleo. Sin embargo, con el auge de la contenedorización y la expansión de
las cadenas de valor globales, se desplazó hacia la carga seca, que incluye carbón, mineral de hierro, cereales y productos manufacturados.
La participación del petróleo crudo disminuyó del 29% en 2000 al 18% en 2023, mientras que la de los graneles secos aumentó del 27% al 36%.
Este cambio también refleja el auge de China como centro de fabricación global y principal importador de productos secos a granel.
Periodos importantes de interrupciones del transporte marítimo
Si bien el volumen del comercio marítimo ha crecido de forma constante, los datos revelan periodos de importantes interrupciones, como la crisis financiera de 2008-2009 y la pandemia de COVID-19.
Más recientemente, la guerra en Ucrania, las tensiones en el Mar Rojo y una sequía en el Canal de Panamá han expuesto aún más las vulnerabilidades en corredores marítimos y puestos de control clave.




















