Navieras bajo presión por caída de fletes Asia–EE.UU. -Las tarifas de transporte de contenedores en la ruta Asia–Estados Unidos retomaron las caídas en noviembre de 2025, acentuando la fragilidad de un mercado que ya mostraba señales de debilidad desde finales del tercer trimestre. De acuerdo con analistas del sector, los fletes hacia la Costa Oeste estadounidense descendieron cerca de un 6% en la última semana, mientras que los valores hacia la Costa Este también retrocedieron, aunque de forma más moderada, informó MasContainer .
La baja obliga a las navieras a moderar sus expectativas de recuperación y a replantear sus estrategias comerciales, en un escenario donde la disponibilidad de capacidad supera con holgura a la demanda.
Una débil demanda y el exceso de capacidad presionan al mercado. El comportamiento del mercado rompe con la tendencia habitual de mayor estabilidad hacia fin de año. Entre los factores que explican la caída se destacan:
- Un nivel de importaciones más débil en EE.UU. tras una temporada alta adelantada y un proceso de reposición de inventarios menos robusto.
- La entrada continua de nuevos buques, incluidos megamax, que engrosan una oferta ya sobredimensionada.
- Un mayor número de blank sailings que, pese a buscar equilibrio entre oferta y demanda, no han conseguido contener la caída de tarifas.
- Mayor competencia entre alianzas y operadores, que buscan asegurar contratos para 2026 en un entorno más hostil.
La combinación ha derivado en un mercado donde la competencia por precio se intensifica y acelera la presión a la baja sobre los fletes.
Los importadores ganan alivio, pero con cautela. Para los importadores estadounidenses, el retroceso tarifario supone un respiro en el corto plazo. Sin embargo, la mayoría de los retailers ya completó su reposición navideña entre agosto y septiembre, reduciendo la urgencia de mover grandes volúmenes a final de año.
A esto se suma un clima de incertidumbre marcado por las perspectivas económicas de EE.UU. para 2026; la posible evolución de aranceles y regulaciones ambientales que impactarán los costos logísticos; más la continuidad de desvíos en rutas afectadas por la crisis del Mar Rojo y la utilización del Cabo de Buena Esperanza.
Navieras ajustan planes ante un 2026 desafiante. Con márgenes cada vez más estrechos, las compañías podrían profundizar las medidas de control de capacidad en los próximos meses. Entre las alternativas evaluadas se encuentran:
- Incrementar cancelaciones de viajes.
- Reasignar buques hacia servicios con mejor rendimiento, como intra-Asia o Asia–Mediterráneo.
- Reducir velocidad de navegación (slow steaming) para moderar costos y ajustar oferta efectiva.
- Fortalecer contratos de largo plazo para asegurar ingresos más estables.
Un cierre de año sin la recuperación esperada. La caída de tarifas en noviembre confirma que el mercado transpacífico no logró consolidar la recuperación proyectada para la segunda mitad de 2025. Con un 2026 que se anticipa marcado por sobrecapacidad, demanda incierta y costos operativos en alza, la industria naviera se enfrenta a un ciclo que exigirá mayor disciplina en capacidad y eficiencia para sostener su rentabilidad.
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