Domingo 30 de Noviembre de 2025

Nearshoring y un mapa comercial latinoamericano en cambio

21/11/2025

Las tendencias de nearshoring, los cambios en los regímenes arancelarios y el boom del e-commerce están reescribiendo las reglas en la región

NearshoringNearshoring y un mapa comercial latinoamericano en constante cambio. -Las tendencias de nearshoring, los cambios en los regímenes arancelarios y el boom del comercio electrónico están reescribiendo las reglas del comercio hemisférico. La pregunta ahora es si América Latina puede cumplir con la promesa, no solo en volumen, sino en eficiencia y resiliencia.

Panorama general
América Latina se volvió un actor clave en el reajuste de las cadenas globales de suministro. Las tensiones entre EE.UU. y China y los riesgos crecientes en el transporte asiático están empujando a los fabricantes a acercar su producción. México, Centroamérica y Colombia encabezan esta ola de nearshoring. En 2023, México superó a China como principal socio comercial de Estados Unidos, un hito histórico. Bienes de alto valor como electrónica, autopartes y dispositivos médicos pasan cada vez más por Latinoamérica en vez de cruzar el Pacífico.

La carga aérea de exportación de Colombia creció un 6% interanual a comienzos de 2024, mientras que las importaciones subieron 22%, superando el crecimiento de las exportaciones de Brasil. En general, los operadores latinoamericanos registraron algunos de los mayores incrementos de 2024, con la demanda de carga internacional aumentando más del 12%.

Ahora bien, el nearshoring tiene sus contras. Muchos aeropuertos no tienen capacidad para absorber picos repentinos. Los marcos regulatorios siguen siendo proteccionistas u opacos en ciertos mercados. El desafío no es solo captar nuevos flujos, sino procesarlos de manera inteligente y a escala.

México: El epicentro
México se convirtió en el emblema del nearshoring. La cercanía con EE.UU., el marco del T-MEC y los polos industriales de Monterrey, Querétaro y Guadalajara lo vuelven un imán natural. La producción industrial impulsa cada vez más volumen aéreo, especialmente en electrónica, aeroespacial y autopartes.

El traslado de la carga del Aeropuerto Internacional de Ciudad de México al Aeropuerto Felipe Ángeles (AIFA) desordenó la logística en el corto plazo, pero promete alivio de capacidad y descentralización en el largo. En menos de tres años, México pasó de ser una alternativa de cadena de suministro a un eslabón indispensable.

Brasil: El ancla industrial
Brasil sigue siendo el gigante de la carga en la región. Su enorme base industrial y las largas distancias internas hacen que el transporte aéreo sea estratégico. Guarulhos y Viracopos, en São Paulo, son los grandes nodos, con Azul Cargo, LATAM Cargo y GolLog operando amplias redes regionales.

El país se está convirtiendo en un laboratorio logístico: almacenamiento de cadena de frío, clasificación automatizada y flujos digitales avanzan en São Paulo y Campinas. Pero persisten problemas: burocracia, impuestos altos al combustible e ineficiencias que restan competitividad. Para muchos, la prima de velocidad no siempre justifica el costo.

Colombia: Un conector regional
El Dorado de Bogotá está entre los líderes más constantes de la región. Avianca Cargo invirtió en modernización de su flota y en especialización en pharma y perecederos. Las zonas francas y la eficiencia aduanera de Colombia la vuelven un punto clave para alcance regional.

Si bien las flores y los perecederos siguen siendo productos estrella, Colombia también maneja más electrónica, componentes y cumplimiento para e-commerce. Su ubicación central le da ventaja para flujos hacia EE.UU. y conexiones transversales dentro de Latinoamérica.

Cono Sur: Eficiencia en medio de la volatilidad
Chile lidera el Cono Sur en sofisticación logística, con infraestructura de cadena de frío en Santiago que sostiene exportaciones de salmón, fruta y vino. LATAM Cargo domina las rutas del sur y sumó frecuencias cargueras entre Brasil y Europa. Las exportaciones de mariscos y pharma de Perú vienen creciendo, mientras que Argentina sigue siendo un gran proveedor agrícola pese a sus tensiones económicas.

Centroamérica y el Caribe: Cruce estratégico
El Aeropuerto de Tocumen, en Panamá, rinde por encima de su tamaño, conectando Sudamérica, Centroamérica y el Caribe. La Zona Libre de Colón alimenta cadenas de suministro de EE.UU. y Europa, mientras Copa Cargo expande su alcance regional. Puerto Rico se consolidó como polo de dispositivos médicos y pharma, con la ventaja regulatoria de ser territorio estadounidense y con acceso directo al mercado, una ventaja clave para carga de alto valor.

El desafío verde
Mientras crece el volumen de carga en la región, el dilema de carbono sigue sin resolverse. La adopción de combustibles sostenibles de aviación (SAF) es todavía incipiente y pocos aeropuertos aplican programas de compensación a gran escala. México y Brasil discuten estándares más verdes, pero la implementación avanza lento. Si las cadenas globales exigen cumplimiento ambiental, las aerolíneas latinoamericanas sin infraestructura SAF o sin trazabilidad de carbono podrían perder competitividad. La región que adopte la sostenibilidad primero va a ganar acceso y ventaja comercial.

Influencia del norte: Socios y guardianes
Estados Unidos sigue siendo el principal socio comercial aéreo de América Latina. Miami maneja la mayor parte del tráfico entre la región y EE.UU.; Dallas/Fort Worth, Los Ángeles y Nueva York funcionan como puertas estratégicas. Los integradores canalizan los volúmenes del nearshoring hacia las cadenas estadounidenses a través de estos corredores. Canadá también está más activo, con Air Canada Cargo expandiendo rutas y registrando un crecimiento interanual del 10% en ingresos de carga.

Pero la influencia norteamericana tiene doble filo. La modernización aduanera de EE.UU. obliga a las aerolíneas latinoamericanas a cumplir estándares digitales más altos. Nuevos mandatos ambientales o cambios arancelarios podrían subir costos. Bajo el T-MEC, la integración crece, pero también la exposición a cambios normativos como reglas de carbono o restricciones comerciales.

Conectar oportunidades con infraestructura inteligente
La carga aérea latinoamericana está entrando en una fase clave. El nearshoring y la digitalización impulsan la capacidad y la demanda. El éxito depende de escalar infraestructura, afinar políticas y manejar dependencias externas, especialmente las regulatorias y ambientales de América del Norte.

Desde los campos de flores de Bogotá hasta los corredores manufactureros de las afueras de Monterrey, la infraestructura ya está en marcha. La pregunta no es si América Latina puede competir, sino si la región va a aprovechar este momento para liderar.

Con información de Air Cargo Week