Carga Ro-Ro: crecimiento de los flujos asiáticos reconfigura la logística automotriz en América Latina. –El aumento de los embarques de vehículos provenientes de Asia, particularmente de China, está modificando los flujos del transporte marítimo de carga Ro-Ro en América Latina. Mientras México, Brasil y Argentina concentran parte relevante de la producción y las exportaciones regionales, Chile, Perú y Colombia presentan una mayor dependencia de vehículos importados.
Esta configuración está incrementando la participación de los buques car carrier o PCTC (Pure Car and Truck Carrier) en las rutas regionales y plantea nuevas exigencias para los terminales especializados en operaciones de carga Ro-Ro.
México combina producción y conexiones marítimas
México exportó cerca de 1,95 millones de vehículos ligeros entre enero y julio de 2026. Alrededor del 76% tuvo como destino Estados Unidos, por lo que una parte importante de estos movimientos se realiza mediante ferrocarril y carretera.
En el transporte vía marítima destacan los puertos de Lázaro Cárdenas, en el Pacífico, y Veracruz, en el Atlántico. El primero funciona como una conexión con Asia y uno de los principales nodos automotrices del país. Durante el primer semestre de 2026 movilizó 312.649 vehículos. Veracruz, por su parte, concentra conexiones con Europa, el Golfo de México y la costa este de EE.UU., además de contar con infraestructura ferroviaria para operar vagones ferroviarios trinivel destinados al transporte de automóviles.
Brasil aumenta sus importaciones de vehículos
Brasil mantiene su condición de productor y exportador de vehículos, pero durante 2026 también ha registrado un incremento en las unidades importadas. Entre enero y julio ingresaron alrededor de 344.100 vehículos desde otros mercados, mientras las exportaciones mostraron un menor dinamismo.
Dentro de los cambios observados destaca el aumento de los envíos de vehículos fabricados en China. En ese sentido, el puerto de Santos constituye uno de los principales nodos brasileños para el transporte de carga Ro-Ro y registra de manera específica este tipo de operaciones en sus estadísticas. Paranaguá también forma parte de la red portuaria vinculada al sector automotor del sur del país.
Zárate concentra la logística de carga automotriz en Argentina
En Argentina, la industria exportadora automotriz mantiene una orientación hacia Brasil y otros mercados de la región, mientras el puerto de Zárate concentra operaciones de importación y exportación de vehículos mediante instalaciones especializadas en carga Ro-Ro.
El crecimiento de los embarques procedentes de China quedó reflejado en enero de 2026, cuando el buque “Changzhou”, de BYD, arribó a Zárate con alrededor de 7.000 vehículos eléctricos.
La actividad industrial también mantiene presencia en el entorno portuario. Daimler Truck inauguró durante este año una planta cercana a Zárate con una capacidad de hasta 10.000 unidades anuales.
San Antonio recibe grandes cargamentos desde Asia
Chile depende principalmente de vehículos fabricados en el exterior, por lo que el transporte marítimo tiene un papel central en su abastecimiento. En febrero de 2026, DP World San Antonio descargó 6.338 vehículos desde un solo buque, operación que se convirtió en la mayor descarga automotriz registrada hasta ese momento en Chile.
El movimiento refleja la escala alcanzada por los cargamentos de vehículos provenientes de Asia y posiciona al puerto dentro de la red de recepción de unidades destinadas al mercado chileno.
Callao y Cartagena completan la red regional
En Perú, el Terminal Norte Multipropósito de APM Terminals, en el Callao, constituye una de las principales infraestructuras portuarias para el ingreso de cargas al país y forma parte de la red considerada para el transporte de vehículos.
En Colombia, Contecar, en Cartagena, opera como hub logístico para líneas Ro-Ro y cuenta con servicios para la recepción y entrega de vehículos.
Con estos puntos, la red regional de car carriers conecta centros productores y exportadores con mercados dependientes de las importaciones, mientras el aumento de los flujos procedentes de Asia modifica la dirección y composición de las cargas.
Nuevas exigencias para los terminales
El crecimiento del transporte marítimo de vehículos implica requerimientos específicos para la infraestructura portuaria. Entre ellos figuran mayores superficies para patios, rampas Ro-Ro, accesos terrestres, sistemas de trazabilidad y espacios de almacenamiento.
El incremento de los vehículos eléctricos incorpora además necesidades relacionadas con su seguridad, almacenamiento y gestión de baterías. A esto se suma la capacidad de los terminales para atender PCTC con capacidades de entre 7.000 y 9.000 CEUs, en un escenario de expansión de los flujos de vehículos entre Asia y América Latina.
Fuente: MundoMaritimo



















