Las interrupciones comerciales afectan a todas las empresas. Pero rara vez les golpean por igual. Las interrupciones del Estrecho de Ormuz no son una excepción.
Las grandes empresas pueden repartir el riesgo entre proveedores, mercados y fuentes de financiación. Las pequeñas y medianas empresas (PYMES) normalmente no pueden hacerlo.
A medida que aumentan los costos de energía, transporte y financiación, los márgenes se reducen y las cadenas de suministro se ven interrumpidas. La presión puede obligar a las empresas a reducir la producción, posponer la inversión o abandonar por completo. La exclusión se convierte en un riesgo constante.
Las consecuencias económicas van más allá de las propias empresas. Las pymes generan gran parte del empleo y la actividad emprendedora mundial.
Cuando las pymes flaquean, el crecimiento se vuelve menos inclusivo y menos resiliente.
Las empresas más pequeñas están en el centro de la economía global. Son proveedores clave de insumos y servicios a lo largo de las cadenas de suministro. Fomentan el emprendimiento, la innovación y la diversificación económica.
El riesgo de exclusión es mayor para empresas más pequeñas
¿Cuál es el riesgo de un efecto de exclusión de las PYME?
Las empresas más pequeñas se enfrentan al riesgo de ser excluidas de las cadenas de valor incluso cuando los volúmenes comerciales globales se recuperan de los shocks.
El aumento de las facturas de energía, las tarifas de transporte, las primas de seguro y las limitaciones de financiación suponen cargas mayores para las pymes que para las grandes empresas.
Por qué es importante
Cuando las pymes son desplazadas de las cadenas de valor:
- Sube el desempleo
- Disminución de los ingresos de los hogares
- Aumenta la vulnerabilidad social
La resiliencia comercial exige que las pymes sigan formando parte de las cadenas de valor. De lo contrario, la recuperación puede simplemente ocultar una mayor concentración entre las empresas más grandes.
Consideraciones políticas
Las respuestas políticas deben abordar tanto la continuidad como la inclusión de las pymes.
- Mejorar el seguimiento de la participación comercial de las pymes durante los choques. Evalúar la resiliencia no solo a través de los flujos comerciales y las ventas, sino también la capacidad de las pymes para mantener conexiones y operaciones con el mercado durante y después de las interrupciones.
- Salvaguardar el acceso de las pymes a la financiación. Fortalecer el acceso a la financiación comercial, la liquidez y el capital circulante, que se vuelven críticos cuando aumentan los costos y los tiempos de entrega y los ciclos de pago se alargan.
- Reforzar el apoyo público a los servicios comerciales y logísticos. Mejorar el acceso de las pymes a logística fiable y asequible, facilitación del comercio, información de mercado y otros servicios de apoyo empresarial, especialmente en economías en desarrollo.
- Fomentar la resiliencia de las pymes y la participación en el mercado. Apoyar la productividad y competitividad de las pymes, así como su capacidad para mantener y diversificar las relaciones entre proveedores y clientes, especialmente en países en desarrollo, para salvaguardar empleos, fomentar la innovación y fortalecer la resiliencia ante futuros shocks.
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