Manuel Ferreira, director económico de la Cámara de Comercio, afirmó que se debe tener prudencia en este aspecto “sobre todo cuanto nos ha costado mucho salvaguardar estas sensibilidades en tratados con Colombia, Chile y Perú, que son miembros de la Alianza, y que ahora se presente la posibilidad de abrir todos los sectores es de gran preocupación”.
De acuerdo con Ferreira, se está monitoreando el tema y se han analizado aspectos positivos como el poder contar con oficinas comerciales en conjunto en otros mercados como el asiático y otras acciones que como bloque económico podrían beneficiar al país.
Cristina Thayer miembro de la firma Galindo, Arias y López, señaló que los países que conforman la Alianza del Pacífico tienen estructuras de producción muy diferentes a Panamá y eso podría restarle ventajas competitivas que afectarán negativamente a los sectores sensitivos. “Esperamos que el gobierno maneje el tema con mucho cuidado porque las consecuencias para el sector productivo pueden ser muy negativas”, aseguró.
Alexis Pineda, jefe de negociaciones comerciales, indicó que más allá de la preocupación por la apertura total, se deben consolidar posiciones en cuanto al cumplimiento de las normas sanitarias y de origen que al final del día pueden hacer la diferencia.
Fuente: capital.com.pa



















