Desde FADEEAC, la cámara que nuclea a los empresarios de Transporte de cargas, manifestaron que en el primer semestre del año la caída de la rentabilidad es de entre el 20 y el 30%.
Según manifestaron referentes de la cámara, los incrementos en los valores de los insumos, como los combustibles, y el panorama económico inflacionario afectaron de manera negativa al sector del transporte de cargas, y señalaron que en lo que va del año la rentabilidad cayó entre un 20 y un 30% dependiendo del tipo de servicio que brinda.
Comentaron que los principales problemas que atraviesa el sector son la imposibilidad de trasladar los mayores costos a las tarifas del servicio y los aumentos de los valores de los insumos. También se suman los incrementos salariales para los empleados que deberán afrontar en los próximos meses.
Según señalan los informes del Departamento de Estudios Tributarios Observatorio de Costos de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac), en lo que va del año el incremento en los costos del servicio de transporte se incrementó en un 20,59% durante los primeros cinco meses del año.
“Los empresarios nos encontramos preocupados porque en lo que va del año la rentabilidad registró caídas de entre el 20 y el 30% dependiendo del sector y del servicio de cargas que presta”, explicó a El Litoral el referente de la Cámara Empresaria del Transporte Automotor de Cargas de Corrientes (Cetacc), José Ojeda.
Los principales inconvenientes que se dan en el sector se deben a las subas de insumos y las negociaciones salariales. “A los constantes incrementos de los insumos como los combustibles se debe sumar las negociaciones salariales para los empleados y las paritarias que comenzaron la semana pasada y que se van a hacer sentir”, añadió Ojeda.
“El mercado del transporte de cargas se encuentra deprimido y casi la totalidad de las empresas no pudo trasladar los incrementos de insumos a la tarifa y debieron absorber los incrementos mermando su rentabilidad”, señaló el referente de la Cetacc.
La inflación y los incrementos en insumos como combustibles, neumáticos, lubricantes, el mantenimiento de las unidades y patentes, entre otros, afectan negativamente a las empresas. “Los procesos como la inflación y las decisiones económicas nacionales obligan a reducir las pretensiones de rentabilidad de las empresas que hoy se encuentran complicadas”, manifestó Ojeda.
Fuente: El Litoral



















