A nivel global, el pronóstico para el comercio internacional luce negativo principalmente por estas cinco razones que se detallan.
La Organización Mundial de Comercio dio a conocer sus últimos pronósticos del comercio internacional y no es una imagen bonita. Los economistas de la OMC redujeron fuertemente sus pronósticos el martes 23 de septiembre. Ahora esperan que los volúmenes de comercio global crezcan solamente 3,1% este año, por debajo del 4,7% que pronosticaron en primavera. Las principales razones para un escenario tan pesimista es algo con lo que estamos muy familiarizados ahora: la lenta recuperación en todas las economías desarrolladas importantes, y el retorno de amenazas geopolíticas como la crisis en Ucrania.
Esta reducción de la OMC fue muy fuerte, pero no sorprendería si en los próximos meses ocurrieran otras.
A continuación cinco razones para sentirse pesimistas:
1. A paso de tortuga. El comercio internacional en los primeros meses del año creció a un nivel increíblemente lento del 1,8%. Esto significa que para llegar al 3,1% pronosticado para 2014, la OMC está contando con una importante recuperación en el segundo semestre del año. Ciertos países, como EEUU y China, dieron a conocer algunas cifras de comercio mensual razonablemente buenas durante el verano. Pero, ¿durarán?
2. Los europeos no están gastando. La demanda europea no sólo parece no recuperarse. Eso es relevante porque las importaciones europeas representan casi la tercera parte de las importaciones de mercaderías del mundo. Por lo tanto, si las empresas y los consumidores europeos no están comprando, afecta al comercio mundial.
Los miembros de la Unión Europea tampoco han negociado mucho entre ellos.
3. Desaceleración emergente. Las economías emergentes se muestran como una mezcla muy variada. Hay algunos países, como China, donde el comercio se mantiene. Están las economías como las de Rusia y Tailandia en las que, gracias la agitación política y geopolítica, como es predecible, las cosas no se ven bien. Y algunos países considerados como pesos pesados, como India e Indonesia, en los que las cifras de comercio no se han visto para nada bien en todo el año.
4. América Latina va en picada. De hecho, en América Latina el comercio, se contrajo 0,8% en el primer semestre de 2014, como consecuencia del colapso de las materias primas no petroleras, y a la reducción de la demanda de sus grandes socios comerciales asiáticos. Para este año, la OMC pronostica que las exportaciones de Centro y Suramérica crecerán tan sólo 0,4% y, de hecho las importaciones se contraerán 0,7%, un reflejo de la desaceleración económica de Brasil. Las cosas se ven bastante bien en México pero no se ven igual para la Argentina y Brasil.
5. Epidemias, guerras y cosas peores. Resulta evidente que las crisis geopolíticas y los brotes de ébola no son propicios para el comercio, o para pronósticos confiables como dicen los economistas de la OMC.
En la OMC, sus economistas señalan que “Las tensiones por Ucrania entre la Unión Europea y Estados Unidos por un lado, y la Federación Rusa por el otro, ya tuvieron como resultado sanciones comerciales en determinados productos agrícolas, y la cantidad de productos que resultaron afectados podría aumentar si continúa la crisis.
El conflicto en Medio Oriente también alimenta la incertidumbre, y podría llevar a un incremento en los precios del petróleo si la seguridad de los suministros petroleros se ve amenazada.
Finalmente, un brote de Ébola en África occidental ha demostrado ser difícil de contener, y cualquier propagación de la enfermedad podría provocar un pánico generalizado con importantes implicancias económicas para el oeste de África, y quizá incluso más allá de la región.
La presencia de varios factores de riesgo de baja probabilidad y alto costo ha hecho que sea particularmente difícil medir las proyecciones de comercio este año”.
Fuente: The Finantial Times
Traducción: Milenio Diario



















