El manejo del agua y de la energía, el desarrollo vial y la puesta en valor de la infraestructura ferroviaria y del transporte, junto a la integración regional son puntos claves del proyecto, que además incluye parte de San Luis y Neuquén. Se deja claro que debe ser manejado desde el sur.
Hace unos días dábamos a conocer un proyecto de regionalización que, haciendo uso de facultades constitucionales que lo permiten, propone la creación de una región para el desarrollo económico y social, integrando el sur provincial con el norte neuquino y el sur de San Luis, y también con la posibilidad de integrar convenios de cooperación con regiones chilenas.
«La regionalización es un proceso de descentralización que permite acercar el poder de decisión a la gente, para construir una nueva forma de gobernar. Hablar de regionalización no significa dividir la provincia en varias mini provincias, sino el camino de la integración a partir de las características particulares», señala el documento.
Yendo a los puntos centrales, establece prioridades en las que deberá trabajar la provincia. Ellas son: manejo del agua, manejo de la energía, desarrollo vial o caminos, desarrollo ferroviario y transporte e integración regional, haciendo especial hincapié en que deben manejarse estos temas desde el sur, incluyendo en este entramado, además de a San Rafael, Alvear y Malargüe, al departamento de San Carlos.
Un punto central se ha establecido sobre las vías de comunicación, verdadero aparato circulatorio de la región. Al respecto sostiene que: «Hoy San Rafael tiene una ubicación geográfica de gran importancia y eso, ni más ni menos, se lo ha dado el trabajo de algunos líderes que han visto hace muchos años una región con potenciales distintos. Un tema muy importante a desarrollar, y en vinculación directa con el paso Las Leñas, es el corredor bioceánico, y la recuperación del Ferrocarril San Martín como herramienta fundamental para el transporte de productos y cereales desde Brasil, Paraguay, Uruguay y Argentina hacia el Pacífico».
Con respecto al Ferrocarril San Martín, que conecta directamente con los Puertos de Buenos Aires, San Nicolás y Rosario, subraya que «Malargüe y General Alvear se verían muy beneficiadas con la recuperación de estos ramales ferroviarios, y se podrían desarrollar poblaciones que hoy son verdaderos pueblos fantasmas, como Monte Comán, Goico, Ovejería, Corral de Lorca, Navia, Batavia, etc.»
Pero el proyecto también analiza las obras viales, señalando las posibilidades de desarrollo de algunas rutas que permitirían potenciar la región a través de integración y desarrollo. Propone «potenciar la ruta provincial N° 203 que, juntamente con la traza ferroviaria, pasaría a ser una ruta nacional ubicada paralelamente a unos 40 km al norte de la RN 188. De esta manera, daría un fuerte desarrollo agropecuario e industrial a toda la región, quedando circunscripta entre la 188 y 146, conectando el corazón mismo del sur en la provincia de San Luis».
El análisis que sustenta la propuesta demuestra claramente que hay muchas herramientas a la mano que, con la adecuada planificación y uso, pueden significar un avance notable. Se trata fundamentalmente de potenciar lo existente, reestructurarlo, ponerlo al servicio de un proyecto coherente y ser consistente con el trabajo.
Ideas como ésta demuestran que el potencial está intacto; tal vez lo esencial sea pensar a largo plazo en su uso y al servicio de qué proyectos. Dejar de lado la improvisación de ejecutar obras aisladamente, y pensar con estrategia y alianzas correctas. Aplicar el conocimiento nunca fue un camino erróneo, sólo que a veces lo hemos dejado de lado.
Fuente: www.diariosanrafael.com.ar



















