Tras el paro que mantuvo casi paralizadas las aduanas de Chile durante nueve días, el gremio de trabajadores de aduanas de ese país anunció ayer por la tarde el levantamiento de la medida que afectó el transporte internacional.
La huelga generó grandes embotellamientos de camiones, principalmente en los pasos fronterizos de Chacalluta (Perú), Pasos de Los Libertadores (Argentina) y Chungará (Bolivia).
Además, la medida mantuvo casi incomunicada a la Isla de Tierra del Fuego causando graves perjuicios a las localidades de Ushuaia y Río Grande.
Funcionarios, dirigentes sociales, gremialistas y empresarios de Tierra del Fuego se manifestaron hoy a favor de concretar el proyecto de cruce marítimo entre esa provincia insular y la zona continental del país a través de aguas argentinas, de modo de evitar el paso obligado por Chile.
El intendente de la ciudad de Río Grande Gustavo Melella, fue uno de los que se pronunció a favor de avanzar con el cruce marítimo entre la isla y Santa Cruz.
Melella también suscribió hoy un documento conjunto con funcionarios, gremios y cámaras empresariales para ser remitido a la Cancillería argentina, y a la asociación de funcionarios aduaneros de Chile, advirtiendo sobre las consecuencias para la ciudad de la situación que se vive en las fronteras.
En tanto, el diputado nacional Oscar Martínez bregó por alcanzar una solución “definitiva” para la “incomunicación por vía terrestre de la provincia con el continente”.
Martínez adelantó que acompañará ante organismos nacionales el proyecto de cruce marítimo impulsado por la Federación Popular de Transporte (FePoTra), una entidad con sede en el distrito, cuyo fin es motorizar la “integración plena de la isla con la zona continental”.
Por su parte Fabio De la Mata, gerente de New San, la principal empresa electrónica de Ushuaia, afirmó que el cruce por aguas argentinas “permitiría acompañar el desarrollo industrial de la provincia”.
“Es muy difícil consolidarse como un polo industrial y tecnológico del país, si en el medio tenemos que atravesar otro país para regresar a la Argentina. Estamos presos de la situación de tener que pasar por dos aduanas y eso nos somete a imponderables como el actual”, consideró De la Mata en dialogo con Télam.
El gerente industrial también ponderó que el cruce “generaría de por sí un mayor movimiento económico” ya que “a Tierra del Fuego llegan entre 800 y 1000 camiones por mes, los que ahora le pagan a una transbordadora chilena para cruzar el Estrecho de Magallanes”, precisó.
De la Mata mencionó que el cierre de la frontera con Chile ya generó que se discontinuaran dos líneas de producción de celulares, a las que podrán seguir “tres o cuatro más”, por lo que “entre 300 y 400 operarios tuvieron que ser reubicados en otras plantas y algunos suspendidos temporalmente”.
El problema que esgrimen las fábricas de la provincia es que, por un lado no llegan los insumos para producir y, por otro, no pueden salir de la isla los productos terminados, con riesgo, incluso, de producir un desabastecimiento de algunos artículos en el mercado nacional.
A su vez, referentes de la FePoTra insistieron hoy en el cumplimiento de la ley nacional N° 26.776, que define como “política de Estado” a “la integración física del territorio continental con su territorio insular de la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur”.
“El cruce por aguas argentinas es también un acto de soberanía. Todos tenemos derecho a transitar por nuestro país sin barreras ni controles migratorios, como dice el artículo 14 de la Constitución. Y ese es el principio que debemos reafirmar los argentinos en este territorio austral”, definió Daniel Guzmán, vocero de la FePoTra.



















