El BID otorgará a la Argentina préstamos por un valor de US$ 5.000 millones en los próximos cuatro años, de los cuales US$ 800 millones serán desembolsados en el 2016, según se anunció oficialmente.
Luis Moreno, titular del BID fue recibido en la casa de gobierno por el Presidente Mauricio Macri y al finalizar la reunión, el responsable del Banco ofreció una conferencia de prensa junto al ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay.
Según se informó en un comunicado del BID, la entidad se comprometió a «alcanzar un nivel de desembolsos de créditos por US$ 5.000 millones durante el período de gobierno; concretar un programa de nuevas operaciones para el año 2016 por US$ 800 millones», así como «apoyar al sector privado mediante financiamiento directo y apalancamiento de recursos adicionales del sistema financiero internacional».
Según el comunicado, la entidad también se comprometió a otorgar una financiación de US$ 1.500 millones para la concreción del Túnel de Agua Negra, proyecto binacional entre la Argentina y Chile, con préstamos acumulativos a lo largo del periodo de construcción, que se estima demandará 8 años.
En la conferencia de prensa ofrecida por Moreno y Prat Gay, el titular del BID aclaró que los préstamos «se alinearán con las prioridades del Gobierno», y serán para iniciativas que tengan «un enorme énfasis en el área social y de pobreza».
Moreno mencionó el caso del túnel de Agua Negra, que «le da una salida al Pacífico a todo el Atlántico». Ese proyecto «que tiene un aspecto regional, va por encima de los US$ 5.000 millones que hemos hablado», agregó Moreno.
El BID inició el proceso de preparación de la Estrategia de País con Argentina 2016-2019, que consiste en un acuerdo con las autoridades argentinas donde se define el apoyo financiero y técnico del BID a las prioridades establecidas por el Gobierno.
Como parte del proceso de diálogo con las nuevas autoridades y de dicha estrategia, el Banco contribuirá igualmente con productos de conocimiento en áreas como política comercial y cambiaria, deuda externa, crecimiento, desarrollo de regiones, pobreza, exportaciones y producción agropecuaria, entre otras, según difundió el organismo.



















