Sábado 25 de Noviembre de 2017

Ferrocarril Belgrano, deuda histórica con el parque ferroviario y pase de manos

4/10/2016

El proceso de privatización no mejoró las cosas, sobre todo en el ferrocarril Belgrano, que por motivos económicos -históricamente considerado un tren de fomento- los privados eludían tomar la concesión

ferrocarril BelgranoLa desinversión del parque ferroviario que exhibe el ferrocarril Belgrano se extiende también al resto de las cinco líneas de carga que hoy operan en el país (Mitre, Sarmiento, Roca, San Martín y Urquiza), que en conjunto alcanzan unos 30.000 km de vías.
Para 1970, las vías se habían reducido a 41.000 km, y en los ’90, el número se redujo aun más, a 31.000 km, similares a los actuales tramos operativos, y donde el transporte total de carga por tren no superaba el 8% del total.
El proceso de privatización no mejoró las cosas, sobre todo en el ferrocarril Belgrano, que por motivos económicos -históricamente fue considerado un tren de fomento- los privados eludían tomar la concesión. Fue así como, bajo la presidencia de Carlos Menem, el tren quedó -en 1999- en manos del sindicato, y luego, en el 2004, tuvo un pase a manos empresarias.
En 2006 el entonces presidente Néstor Kirchner entregó el gerenciamiento del ferrocarril Belgrano Cargas a la Sociedad Operadora de Emergencia (SOESA), formada por empresas argentinas, un conglomerado chino y sindicatos locales.
De esta forma, un 51% del 79% de la firma concesionada a los privados era de la sociedad del Grupo Macri con Sanhe Hopefull Grain & Oil (el resto de la participación privada era, en partes iguales, del Grupo Roggio y  EMEPA , del empresario Gabriel Romero); un 20% de la concesión inicial otorgada a la Unión Ferroviaria pasó a pertenecer en partes iguales a los sindicatos de Unión, Fraternidad y Camioneros (6,66% cada uno), y 1% acción del Estado.
La situación no mejoró demasiado con la administración privada, en términos de carga transportada. Y en el 2008 Cristina Fernández de Kirchner anunció el fin de la concesión pero recién intervino la línea en el 2013. En el medio, hubo anuncios oficiales de organismos multilaterales que aprobaron proyectos, pero en su mayoría no pudieron ser materializados.
El desafío del macrismo es torcer el escepticismo histórico con el tren y alentar a los privados con inversiones, ayudado con el Plan Belgrano, en plan de desarrollo productivo, vial, ferroviario, y de infraestructura básica para el Norte (del que el ferrocarril Belgrano Cargas es sólo un parte).

Por Mara Laudonia del equipo de investigación de la agencia Télam.