Sábado 25 de Noviembre de 2017

Pensar los puertos argentinos como sistema

13/11/2017

Tenemos “muchas piezas sueltas” a nivel de puertos en el interior. Cada uno se refiere al esfuerzo que encara, pero falta una política de Estado nacional

puertosPor Fernando Rey, director de Coral Cargo Group y columnista del programa Hablemos de Logística. Reflexiona sobre la importancia de los puertos del interior del país y la ley de cabotaje, en el marco de la 5° Jornada Internacional Puerto Rosario, organizada por el Ente Administrador Puerto Rosario (ENAPRO) el 7 de septiembre de 2017, bajo el lema “Infraestructura Portuaria y Logística Integrada”.

Fue muy interesante escuchar a todos los presentes durante la 5° Jornada Internacional Puerto Rosario, especialmente a los delegados de cada puerto, grandes y pequeños. Participaron representantes de Puerto Madryn, Ushuaia, La Plata y Santos, entre otros.
Percibí que todavía tenemos “muchas piezas sueltas” a nivel de puertos en el interior del país. Cada uno se refiere al esfuerzo que encara, pero falta una política de Estado a nivel nacional. Creo que el ENAPRO está poniendo mucha energía en este punto, porque ha invitado a las personas indicadas, y comenzaron a discutir el tema. Sin embargo, cabe remarcar que los debates sobre la ley de cabotaje son nulos.
Para ver la importancia de los puertos del interior, podemos retomar la expresión de Sarmiento, que alude a los ríos argentinos como ferrocarriles naturales otorgados por Dios, en la medida en que todos son navegables. Nos esforzamos por construir ferrocarriles, mientras que en muchas zonas podríamos tener un sistema de buques feeders que alimenten a los buques oceánicos que llegan a Buenos Aires o que en el futuro irán a La Plata o a Montevideo. Se trata de barcos pequeños que hacen una pre-logística, toman las cargas en puertos pequeños, porque tienen menos volumen o porque están alejados de los puertos oceánicos, y las llevan a los puertos oceánicos, para que sean tomadas por los buques madre.
China es el lugar del mundo en el que hay mayor cantidad de feeders. Allí, hay dos grandes áreas: el gran canal, que une la zona norte de Ningbo y todos los puertos del interior, y el delta del rio de las Perlas, la zona de mayor tránsito de cabotaje del país. A modo de anécdota: en China vi barcos pequeños timoneados por dos personas, que llevaban solo tres contenedores. Esto no ocurría porque tuvieran poca carga, sino porque era la cantidad que el buque admitía.
En Argentina, pienso que el principal problema reside en creer que los puertos sirven para todo tipo de procesos, pero olvidamos que todos son distintos. Un buque de cargas generales puede ser descargado en cualquier puerto que cuente con un muelle y profundidad adecuada. Sin embargo, para descargar contenedores, se requiere una máquina especial y, justamente, el mundo tiende cada vez más al uso del contenedor. No todos los puertos del interior están preparados para esta actividad.
El puerto de Deseado, por ejemplo, no tiene una gran preparación para contenedores. Es posible amarrar un barco en Caleta Olivia, pero no mover un contenedor, porque hay que llevar grúas especiales o hay que contratar un servicio de estibaje. Ushuaia tiene un muelle muy chico y los cruceros tienen prioridad, porque son una fuente de ingreso.
En este contexto, es necesaria una política nacional que nos facilite recorrer la Patagonia y que, a través de la hidrovía, podamos ir a Corrientes, a Barranqueras o navegar hasta Paraguay.
Las jornadas del ENAPRO son la primera aproximación a ese sistema. Lo viví de esa forma, en tanto un grupo de directivos de puertos se reunieron y debatieron el tema. Analizaron cómo trabajar para que los puertos funcionen de forma óptima y para que las economías regionales puedan desarrollarse a través de esos puertos.

Fuente: Webpicking