Domingo 17 de december de 2017

Déficit preocupante del sector externo

16/11/2017

El déficit de comercio exterior y cuentas fiscales deja una vez más a la economía fuertemente expuesta a las vicisitudes de las finanzas internacionales

déficitLa Universidad de Belgrano (UB), a través del Centro de Estudios de la Nueva Economía (CENE) en su Boletín Nº 164 de noviembre de 2017 titulado “La hora de la inversión”, hace hincapié en el déficit de la balanza comercial que afecta a la economía de nuestro país.
El Boletín dice que en los primeros nueve meses del año, se registró un déficit de balanza comercial de 5.200 millones de dólares. En igual período de 2016, el saldo había sido positivo en 1.865 millones de dólares. La reversión del resultado es atribuible a dos factores: la reactivación económica y el significativo atraso cambiario.
Todo incremento de la actividad económica en nuestro país genera un aumento en las importaciones, debido al componente importado de la mayor parte de nuestra producción.
En paralelo, se registró un creciente atraso cambiario que alentó la importación y dificultó el avance de las exportaciones. Mientras las ventas al exterior crecieron apenas un 0,7%, las compras externas treparon un 17,7%. El mayor crecimiento en las importaciones correspondió a vehículos automotores, con un 43,1%.
El creciente déficit comercial se ha de traducir en un incremento en el desbalance de cuenta corriente (balanza comercial más balanza de servicios) que ya en el primer semestre del año totalizó 12.889 millones de dólares, casi equivalente al registrado en todo 2016 (14.533 millones).
Este deterioro del sector externo no se ve reflejado en la posición de reservas del Banco Central, merced a que el creciente endeudamiento del Tesoro genera un ingreso de divisas que van a parar a las arcas de aquella entidad monetaria. El mercado internacional de capitales se torna así decisivo para hacer frente a los déficits gemelos: el del sector externo y el de las cuentas fiscales. La economía argentina se encuentra así una vez más fuertemente expuesta a las vicisitudes de las finanzas internacionales.