Jueves 30 de Abril de 2026

Mercosur: La Argentina no es el malo de la película

4/6/2015

El embajador uruguayo en Bruselas, Walter Cancela, aseguró que la reunión que sostendrán las delegaciones de la Unión Europea y el Mercosur serán claves para encarar una nueva relación, “ya que ni América Latina ni Europa son las mismas de hace 20 años”.

Mercosur logo azulPor ese motivo consideró trascendental el encuentro que los ministros de Relaciones Exteriores de los países de la región van a tener con la máxima responsable del comercio europeo, “porque allí se definirá mucho del futuro económico de Uruguay y del Mercosur”.
Descartó que las negociaciones puedan llevarse adelante sin la Argentina, porque está estipulado que deben hacerse con todos los miembros del Mercosur, sin excepción, y afirmó que no habrá dos velocidades al menos en esta instancia de las conversaciones.
En diálogo con “La República”, Cancela negó que la Argentina sea “el malo de la película”. “Yo no me atrevo a juzgar –agregó- , cada cual ve cuál es la manera conveniente de llevar su economía”.
La Argentina ha debido tomar determinados caminos que hoy no le hacen fácil optar por otras políticas. Necesita tener una balanza comercial favorable y eso explica que tiene que exportar y lograr un equilibrio fiscal ya que no tiene acceso al financiamiento”, opinó.
Hizo hincapié en que “de todas maneras, se ha tenido la ventaja de que la Argentina no se ha desestabilizado, y es de esperar que no lo haga en el futuro, para así poder encontrar una solución a los problemas que arrastra desde la crisis de 2001”.

Acuerdos
El embajador descartó que la Alianza del Pacífico y el TISA sean acuerdos de integración y consideró que hoy la única relación de este tipo que ya está planteada es con la Unión Europea porque, todas las demás, son Tratados de Libre Comercio. “La integración solo se da cuando hay encadenamientos productivos entre dos o más países, como lo que está comenzando a pasar actualmente entre Uruguay y Brasil, que pueden avanzar hacia una verdadera integración”.
En cuanto a la Alianza del Pacífico consideró que solo son países como México y Chile con los cuales Uruguay ya tiene Tratados de Libre Comercio, y con Perú, con quien ya existen beneficios arancelarios y voluntad de seguir avanzando, pero en ningún caso es un Tratado de Integración.
“El TISA es, por ahora, sólo una mesa de negociación y Uruguay ha resuelto sentarse a ella para ver de qué se trata, ya que no puede quedar afuera de los diálogos entre quienes van a generar las reglas del comercio de servicios de los próximos años. Somos un país productor de servicios y esto tiene un alto impacto en la balanza de pagos, el empleo, la eficiencia y la productividad de la economía, por lo que quedar fuera de esas conversaciones no es razonable. Pero si la conclusión a la que se llega no nos convence, todo quedará como está”, estimó.
En cuanto a la relación comercial con China, Cancela explicó que “si bien se trata del principal mercado uruguayo, tiene un patrón de comercio que no es el que más nos interesa en este momento para seguir desarrollando, ya que si bien llegan divisas por la soja, la lana y la carne, se trata de una relación comercial planteada en términos de un viejo esquema centro-periferia”.

Año clave
Cancela reconoció que este año es “clave” para Uruguay por varias razones. En primer lugar porque está en marcha un proyecto de Presupuesto cuya discusión va a definir los marcos de la actividad macroeconómica, algo fundamental para continuar el proceso de crecimiento que el país logró en los últimos años.
“Uruguay es hoy prácticamente el único país de América Latina que ha crecido ininterrumpidamente con igualdad social, y este es un logro que se reconoce en Europa y en todo el mundo. Y que nos llena de orgullo”, indicó.
Mencionó por último la estabilidad económica, la educación y la infraestructura como los aspectos centrales en los que deberá poner foco el país hacia el futuro. “No somos una región con ningún tipo de recursos excepcionales, por lo que hay que desarrollar la cabeza de la gente y para ello se necesita alimentación y nutrición.
Prácticamente hemos eliminado la indigencia y estamos en camino a acabar con la pobreza, pero será fundamental adecuar la educación a las condiciones del siglo XXI, y allí tenemos nuestro desafío más importante”, concluyó.

Fuente: República (Uruguay)