Rusia decidió abandonar el desarrollo de Antonov 70 (An-70), el transporte turbohélice de cuatro motores que comenzó su desarrollo en la década de 1980 en Ucrania, cuando este país era parte de la Unión Soviética.
El An-70 está muerto a causa de la guerra con Ucrania, que llevó a Rusia a cancelar su orden de 2012 por 60 An-70. Estos debían ser entregados entre 2014 y 2020.
Los cancelados An-70 serán sustituidos por un número menor de los nuevos aviones cargueros rusos Il-76 MD-90. Treinta de ellos ya han sido entregados y los rusos están satisfechos con la última versión de los ancianos Il-76. Aún así, la Fuerza Aérea de Rusia cree que necesita al menos otros cincuenta Il-76 para reemplazar los cancelados An-70 y el rápido envejecimiento de los Il-76 de la época de la guerra fría.
Este es un triste final para Antonov, que ahora está en bancarrota y disolución. En 2008, después de dos años de estancamiento, Rusia había acordado poner los cientos de millones necesarios para reactivar el programa de desarrollo de An-70.
Desde sus inicios, el An-70 fue lanzado como una alternativa de bajo costo para los países que necesitaban transportes militares medianos, como el Hércules C-130 o del tipo de los A400M.
El An-70 es una aeronave propulsada por poderosas turbohélices. Mientras que el C-130 puede transportar 20 toneladas y los A400M 37 toneladas, el AN-70 puede transportar 47 toneladas (para un máximo de 1.350 kilómetros). Transportando 20 toneladas, puede viajar a una distancia de 7.400 kilómetros. El avión también sobresale en un área en la que los rusos siempre fueron buenos: la capacidad de operar desde pistas cortas y sin pavimentar.
La empresa ruso-ucraniana que desarrolló el AN-70 tenía expectativas de venta a países como la India y China, y otros que querían el máximo rendimiento de su dinero para un avión de transporte militar.
Antonov, después de 1991 una compañía ucraniana, mantuvo el desarrollo del An-70 desde el fin de la Unión Soviética, en 1991 y hasta mediados de 2006, y mantuvo buenas relaciones con el gobierno ruso. Sin embargo, Rusia dijo que quería concentrarse en desarrollar aún más su propio Il-76, un transporte de reacción a expensas del An-70. Los ucranianos señalaron que aun existía buena demanda para aviones de transporte turbohélice. Eventualmente los ucranianos hicieron comprender a los rusos este punto, y Rusia colocó un pedido en 2012 que permitió seguir adelante con los planes de desarrollo y producción en masa. Eso terminó a finales de 2014, cuando Rusia se volvió contra Ucrania anexando Crimea y tratando de hacer lo mismo en el este de Ucrania.
Mientras tanto, en 2012, después de varios años de iniciar y detener las negociaciones, la Fuerza Aérea de Rusia decidió seguir adelante y comprar 39 aviones de transportes de los nuevos Il-76MD-90. Aunque es similar en apariencia al Il-76, el 76MD-90 es básicamente un nuevo avión, con numerosos componentes estructurales y electrónicos nuevos, así como nuevos motores. Esa fue una de las razones por las que, durante su desarrollo, se lo conociera como el Il-476.
El Il-76MD-90 tuvo sus primeros vuelos de prueba en 2012 y estaba listo para entrar en servicio en 2014, pero todo se retrasó hasta finales de 2015.
El Il-76MD-90 puede transportar hasta 60 toneladas y es un 15% más eficiente en consumo de combustible y es visto como un excelente candidato para las ventas de exportación.
Fuente: Strategy Page



















