Un consorcio de empresas suizas dio a conocer el llamado «Carga subterránea” o Cargo Sous Terrain (CST), un ambicioso proyecto de varios miles de millones de francos suizos, que se centra en el desarrollo de un sistema subterráneo de transporte de mercaderías que estaría listo a partir de 2030.
Este sistema reducirá en un 20% el número de camiones en las saturadas rutas del país, y garantizará las entregas a tiempo a los puntos de venta en los centros urbanos y otras áreas.
Suiza, que fue pionera en el concepto de pasar de los camiones a los trenes para aliviar la congestión de vehículos pesados en sus pasos alpinos, estima que el volumen de tráfico de mercaderías del país se incrementará un 45% al 2030.
La actual infraestructura de transporte, tanto por carretera como por ferrocarril, no será capaz de absorber este crecimiento, por lo que los sistemas alternativos son imprescindibles. La carga subterránea es una solución revolucionaria que responde a los temores de los cuellos de botella y al aumento de las emisiones de CO2 en los próximos años.
Este futurista proyecto consiste en construir una red de túneles subterráneos o tubos a través del cual, vagones sin conductor en vías de transporte de tipo cinta impulsados por inducción electromagnética, viajando a una velocidad de entre 30 y 60 km. por hora, transportarán carga en pallets y contenedores. Un sistema logístico integrado, totalmente automatizado que operaría como un reloj.
Según los planes del consorcio, se prevé cavar tubos de seis metros de diámetro, a una profundidad de 50 metros, equipados con tres carriles, dos que corren en direcciones opuestas y un tercero para servicios.
En la superficie, los sitios para los cargadores, hubs de distribución y pequeños sub-hubs, estarían ubicados en las afueras de las ciudades y vinculados a través de la red subterránea.
Estos hubs, exteriores e interiores, tendrían escaleras mecánicas, y medios de elevación para las cargas a ser transportadas en los tubos subterráneos.
La última etapa del proceso logístico, el transporte de las mercaderías desde el hub interior los puntos de venta y las empresas en el centro de la ciudad, se llevaría a cabo mediante vehículos de reparto híbridos. Mientras que el segmento B2B es el punto focal del servicio, el B2C puede también llegar a convertirse en una opción.
El consorcio responsable del proyecto incluye a una serie de grandes minoristas de Suiza, así como a CFF Cargo, filial de los ferrocarriles suizos, a Rhenus Alpina, una unidad de Rhenus Logistics y a la oficina de correos suizo. Todos ellos clientes potenciales de CST.
Un análisis de mercado realizado el año pasado, a un costó de tres millones de francos suizos, confirmó «la viabilidad técnica y comercial de Carga Subterránea (CST)», subrayó el grupo de dirección y promoción del proyecto, la Asociación para el Desarrollo CST.
Hablando en la televisión suiza, un portavoz del grupo, Peter Sutterlüti, dijo: «Estamos llegando a nuestro límite con el transporte por carretera. Con este sistema de tubos podemos garantizar la entrega de los bienes a tiempo y así cumplir con las demandas del mercado».
Joos Sutter, director general del minorista suizo, Coop, uno de los miembros del consorcio, dijo que aunque su empresa no estaba dando la espalda a los transportes por carretera, el comercio electrónico conduce a cambios en el paisaje de la logística.
«Con este nuevo sistema se podría garantizar las prestaciones en áreas críticas tales como ciudades, sin impactar en el transporte de pasajeros», remarcó.
El desarrollo de la primera fase del CST requerirá una inversión de poco más de 3,5 millones de francos suizos (casi la misma cantidad en dólares estadounidenses), y se centra en un tubo de 70 kilómetros de longitud que uniría Härkingen y Niederbipp con la mayor ciudad de Suiza, Zurich, a partir de 2030. Los trabajos de construcción podrían comenzar en el 2023.
A más largo plazo aún, hay planes para desarrollar una red subterránea que una las ciudades a lo largo de toda Suiza, desde Ginebra en el oeste, hasta St. Gallen en el este.
La Oficina Federal de Transporte de Suiza (OFT) tiene en marcha su propio estudio del proyecto con el fin de determinar si Carga Subterránea (CST) puede obtener la condición de “útil al servicio público”, un pre requisito para la obtención de la aprobación estatal.
Al comentar sobre el proyecto, Peter König, de la OFT dijo: «Es una inteligente combinación de tecnología ya probada que funciona muy bien. Esta no es solo una idea creada por un ingeniero, sino una que llega al mercado para satisfacer una necesidad específica. Al limitar su ámbito de aplicación al transporte de mercaderías y no incluir el tráfico de pasajeros, los costos se reducen de manera significativa».
El director del Grupo, Patrik Aellig, comentó al Lloyd´s que se estaban llevando a cabo conversaciones en relación a la creación de un marco legal a nivel federal para la realización del proyecto de Carga Subterránea, «esto crearía una base sólida para las operaciones. El FOT está implicado y nos está ayudando con este asunto», dijo.
En cuanto a las enormes necesidades de inversión para la realización del proyecto, Aellig afirmó que, «será financiado completamente por el sector privado».
Esto significa que, en base a los resultados de análisis de mercado, Carga Subterránea es capaz de generar tasas de rendimiento que harán que el proyecto sea muy interesante para los inversores. Con esto en mente, el grupo director está actualmente desarrollando un modelo de explotación y un plan de negocios concreto para los inversores interesados.
«Esto no sólo implica las empresas en el consorcio, sino también otros inversores que sean adecuados. La contribución de los socios existentes a la fecha, permitió la creación de un estudio de factibilidad gracias al aporte de apoyo financiero y know-how. El papel que los accionistas actuales tendrán en el futuro todavía está por verse. Las negociaciones y conversaciones con inversores potenciales están en curso, sin embargo, no podemos decir más en esta etapa».
Fuente: Lloyd´s Loading List



















