Jueves 23 de Abril de 2026

La fuerza laboral y su destreza en la supply chain

20/4/2026

Actualización de Mercado de Maersk de Abril para Latinoamérica: El futuro de la fuerza laboral y sus habilidades en la cadena de suministro

la fuerza laboralEl futuro de la fuerza laboral y su destreza en la cadena de suministro. Tema del mes de la Actualización de Mercado de Maersk para Latinoamérica de abril. –En esta Actualización de Mercado de Abril de 2026 para América Latina, desde Maersk muestran una visión general de cómo están evolucionando los roles de la cadena de suministro debido a la digitalización, la automatización selectiva, los gemelos digitales y la IA agéntica, con un enfoque en el ritmo de adopción de América Latina y la creciente necesidad de talento híbrido y basado en datos para abordar la escasez global de habilidades.

El futuro de la fuerza laboral y su destreza en la cadena de suministro. –La fuerza laboral de la cadena de suministro está experimentando su cambio más significativo en décadas, acelerado por la digitalización, las nuevas olas de automatización y la inteligencia artificial en rápida evolución. Esta transformación está cambiando más que las habilidades en demanda: está redefiniendo cómo se diseña, distribuye y ejecuta el trabajo en operaciones globales cada vez más complejas y en rápido movimiento. Aunque la tendencia es global, América Latina destaca cómo las capacidades como los gemelos digitales, la IA autónoma (agéntica) y la automatización avanzada se adoptan a diferentes velocidades, dando forma a la infraestructura local, los ciclos de inversión y las realidades operativas. Combinadas con la escasez mundial de profesionales cualificados dentro de la fuerza laboral, estas capacidades están remodelando el perfil de talento que las organizaciones de la cadena de suministro necesitan para seguir siendo competitivas.

Los impulsores estratégicos detrás del nuevo panorama de la cadena de suministro

En América Latina, la transformación de la cadena de suministro está siendo impulsada por tres fuerzas convergentes: una digitalización más rápida, nuevas olas de automatización y la IA pasando de la experimentación al uso operativo. La presión es tangible. A medida que el comercio electrónico y el cumplimiento omnicanal continúan expandiéndose, las redes deben procesar más pedidos, más SKU y más promesas de entrega, a menudo en geografías fragmentadas e infraestructuras desiguales. Un indicador de la complejidad operativa de la región es el Índice de Rendimiento Logístico (IPL) 2023 del Banco Mundial: Los mejores resultados de América Latina, como Brasil (clasificado en 51) y Argentina (clasificado en 73), siguen estando muy por fuera del primer nivel global, lo que subraya por qué la visibilidad, la estandarización y la toma de decisiones basada en datos siguen siendo prioridades estratégicas.

La digitalización se está acelerando a medida que las empresas implementan plataformas integradas (ERP/WMS/TMS), análisis avanzados y procesos de planificación y ejecución más conectados. En Latinoamérica, el caso de negocio es claro: las mayores expectativas de servicio del comercio electrónico, la expansión de las líneas comerciales regionales y la complejidad impulsada por el nearshoring están aumentando la necesidad de visibilidad de principio a fin y ciclos de decisión más rápidos. Como resultado, las cadenas de suministro dependen cada vez más de datos maestros limpios, señales operativas casi en tiempo real y procesos estandarizados entre sitios y socios, lo que incrementa la demanda de una fuerza laboral con profesionales capaces de desenvolverse en entornos integrados y orientados a los datos, y de traducir de manera sistemática los conocimientos en acciones.

En paralelo, la modernización de almacenes en América Latina se está acelerando, aunque generalmente mediante una automatización selectiva y escalable, en lugar de instalaciones totalmente autónomas sin intervención humana. En los principales corredores logísticos, especialmente en México y Brasil, donde el nearshoring y los volúmenes de comercio electrónico están remodelando la demanda, muchas operaciones están dando prioridad a las actualizaciones pragmáticas: AMR/AGV para transporte interno, preparación y clasificación semiautomatizadas, escaneo y detección para la precisión del inventario en tiempo real y orquestación basada en software para sincronizar la mano de obra y el equipo. El resultado es un cambio de la ejecución manual a sitios híbridos habilitados digitalmente donde las personas, las máquinas y los datos trabajan juntos, elevando el listón para el talento que puede integrar la automatización en plataformas más amplias, gestionar el cambio en la planta y garantizar que la tecnología se traduzca en mejoras cuantificables en seguridad, productividad y servicio.

Sistemas digitales centrales que transforman la cadena de suministro

En América Latina, la digitalización ha avanzado de forma constante, aunque a un ritmo más gradual y de una manera que refleja las realidades económicas, estructurales y operativas de la región. La modernización de las cadenas de suministro comienza con la consolidación de sistemas digitales esenciales como ERP (planificación de recursos empresariales), que integra datos corporativos y conecta áreas como compras, finanzas, inventario y producción; WMS (sistema de gestión de almacenes), que organiza y optimiza los procesos de almacén desde la recepción hasta el envío; y TMS (sistema de gestión de transporte), que mejora la planificación de rutas, la gestión de cargas, capacidad de transporte y visibilidad de principio a fin. Estos sistemas se han convertido en la base operativa para las empresas latinoamericanas que buscan reducir las ineficiencias, aumentar la visibilidad y estandarizar los procesos en mercados caracterizados por la complejidad logística y la variabilidad estructural.

A pesar de los retos regionales como la infraestructura desigual, los costos de implementación y la heterogeneidad tecnológica entre países, el progreso más significativo proviene de la creciente adopción de gemelos digitales. Aunque aún se encuentran en sus primeras etapas en todo el continente, estos modelos virtuales están ganando tracción entre las empresas que buscan una mayor previsibilidad y resiliencia.

Los gemelos digitales permiten simular escenarios, anticipar cuellos de botella, evaluar alternativas y predecir interrupciones antes de que afecten a operaciones reales. Esta es una ventaja importante en una región marcada por la volatilidad de la demanda, las fluctuaciones de divisas, los eventos relacionados con el clima y las limitaciones logísticas. Al apoyar decisiones más asertivas y basadas en datos, estas plataformas están empezando a tomar forma como un componente estratégico dentro de las organizaciones más avanzadas de la región.

Además, el avance de la IA autónoma (IA agéntica) está introduciendo nuevas posibilidades incluso en entornos en los que aún no es viable la automatización completa. Estos agentes digitales pueden realizar tareas complejas como la replanificación de rutas, el ajuste de parámetros logísticos o la anticipación de riesgos sin intervención humana directa. Aunque la adopción está progresando gradualmente en América Latina, la tecnología ya está demostrando un impacto significativo al aumentar la agilidad operativa y reducir los errores en los procesos críticos. Esta evolución está remodelando los roles dentro de la cadena de suministro, desplazando el trabajo humano hacia funciones más estratégicas que requieren supervisión, juicio y pensamiento crítico. En la práctica, el trabajo se vuelve menos operativo y más centrado en guiar, validar y coordinar procesos cada vez más inteligentes.

La escasez de talento y las habilidades que dan forma al futuro de la cadena de suministro

Mientras la tecnología se acelera, el sector se enfrenta a un reto estructural: la escasez mundial de talento cualificado para la fuerza laboral. Las organizaciones de la cadena de suministro tienen dificultades para encontrar profesionales con fluidez digital, capacidad analítica y experiencia en automatización e IA. Las empresas informan de dificultades para contratar a personas que puedan navegar por los procesos, las tecnologías y la toma de decisiones estratégicas.
Esta brecha intensifica la necesidad de nuevas habilidades. Entre las competencias más valoradas se incluyen:

  • Dominio de sistemas digitales y plataformas analíticas.
  • Capacidad para interpretar los datos operativos y transformar los conocimientos en acción.
  • Capacidad técnica para operar robots, sensores, sistemas de automatización y activos autónomos.
  • Comprensión profunda de herramientas avanzadas como gemelos digitales.

Más allá de los conocimientos técnicos, las empresas requieren cada vez más profesionales con competencias conductuales más amplias dentro de su fuerza laboral, como el pensamiento sistémico, la resiliencia, la adaptación rápida, el pensamiento crítico y la comodidad al trabajar en entornos altamente dinámicos. En este contexto, el desarrollo de profesionales híbridos, capaces de moverse entre procesos físicos y digitales, colaborar con IA, automatizar flujos y tomar decisiones basadas en datos, se ha convertido en una prioridad estratégica para las organizaciones.

El futuro del trabajo en la cadena de suministro está definido por la convergencia de la tecnología avanzada, el análisis estratégico y la evolución de las capacidades humanas. La digitalización, la automatización de almacenes, los gemelos digitales y la IA autónoma están dando forma a un entorno en el que las decisiones son más rápidas, los procesos más inteligentes y las operaciones más resilientes. Al mismo tiempo, la escasez global de talento requiere que las empresas replanteen cómo forman, desarrollan y atraen a profesionales. Estos cambios se están desarrollando a diferentes velocidades en todo el mundo, con regiones como Latinoamérica progresando a través de modelos de modernización más graduales e híbridos moldeados por las realidades operativas locales.