Dilma Rousseff, presidenta de Brasil, realizó el anuncio de un plan de modernización aeroportuaria por un monto de alrededor de US$ 3.700 millones, junto con la confirmación de que los aeropuertos de Río de Janeiro y Belo Horizonte serán concesionados al sector privado.
Rousseff, refiriéndose a la privatización de los aeropuertos, dijo que en su país se necesitan los mejores operadores internacionales, quienes para el mes de agosto del 2013 tendrán a su disposición las bases para ofertar.
Muchos operadores internacionales de diversos países ya han mostrado su interés por la concesión de estos aeropuertos, teniendo en cuenta los juegos olímpicos y el mundial de futbol a realizarse en el vecino país.
Wagner Bittencourt, de la Secretaría de Aviación Civil, hizo hincapié en las cifras que se espera sean invertidas por el sector privado. En el caso del aeropuerto de Río de Janeiro, el monto que se espera sea invertido es de cerca de US$ 3.300 millones y en el de Belo Horizonte US$ 2.400 millones.
Dijo también que se exigirá a los interesados una comprobada experiencia para la conducción de terminales con un movimiento de un mínimo de 35 millones de pasajeros anuales, y poder así asegurar la calidad del servicio.
El plan de modernización de la estructura regional, que contará con inversiones públicas de casi US$ 3.700 millones, estará en una primera etapa focalizado en 270 aeropuertos, un poco más del 40% de los 689 aeropuertos que hay en el país.
Rousseff, agregó que ya se había iniciado en el transcurso de este año diversos programas para la modernización de las redes de carreteras, ferrocarriles y puertos.
A principios de diciembre, el gobierno había hecho el anuncio sobre un programa para modernización de la infraestructura portuaria con inversiones por más de US$ 25.000 millones.



















