Después de registrar tasas de dos dígitos entre 2010 y 2011, el crecimiento de las exportaciones latinoamericanas declinó notoriamente, alcanzando apenas un 1,5 por ciento en 2012, situándose en un nivel cercano a US$1 billón, según el estudio ”Estimaciones de las tendencias comerciales – América Latina 2012”, que acaba de publicar el Sector de Integración y Comercio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
El desempeño del año significó el final de la fase de crecimiento expansivo del comercio que siguió a la crisis financiera de 2008-2009, durante la cual las exportaciones regionales exhibieron una impresionante recuperación logrando una tasa promedio de crecimiento del 26 por ciento en el bienio 2010-2011. Sin embargo, a mitad de 2011, las ventas externas comenzaron a estancarse y siguieron debilitándose durante 2012.
A pesar de la pérdida generalizada de dinamismo de las exportaciones, los resultados fueron muy dispares entre los distintos países, según explica el informe del BID. Las exportaciones de Chile y el MERCOSUR (Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela) sufrieron una contracción estimada en 6 por ciento y 2 por ciento, respectivamente. En contraste, en México y Centroamérica las exportaciones crecieron a una tasa estimada del 6 por ciento, mientras que las de los países andinos registraron un incremento del 5 por ciento.
Estos resultados reflejan las condiciones desiguales que atraviesan los principales socios comerciales de América Latina. La adversa situación en Europa resultó en una caída de las exportaciones latinoamericanas a ese destino en un 5 por ciento, a la vez que el menor crecimiento en la República Popular China y en la República de Corea provocó una fuerte desaceleración de los envíos regionales a Asia, pasando de una tasa de crecimiento del 25 por ciento en 2011 a una estimada de solo el 1 por ciento para este año. Esto ha ocasionado que los países más relacionados comercialmente con Europa y Asia, como el MERCOSUR y Chile, hayan tenido un desempeño más pobre.
Por otro lado, las buenas noticias provinieron de la incipiente recuperación en Estados Unidos, que está impulsando el crecimiento de las ventas latinoamericanas a ese mercado, con una estimación para el año del 3 por ciento. Esta situación está siendo aprovechada por los países con vínculos más estrechos con el mercado norteamericano, como México, los centroamericanos y, en menor medida, los andinos.
Fuente: BID



















