Por eso y para eso, es que decidió destinar una inversión de más de US$ 1.500 millones para proyectos agroindustriales en los próximos doce meses. Dicho monto lo hará efectivo a través de la vía privada y pública. El mismo se focalizará, en esta primera etapa, en la mejora edilicia de puertos, así como en la construcción de estructuras destinadas al riego en las provincias del sur del país y en el ingreso de la industria frigorífica. Una apuesta que empezó con la apertura comercial, en el último tiempo, a productos argentinos como: carne, sorgo y frutas. En definitiva se trata de un plan de acción entre ambas naciones de cara al 2017.
Días atrás una comitiva del Banco de Desarrollo Agrícolas de China (ADBC), se reunió con funcionarios del Ministerio de Agricultura (Minagri), con el objetivo de analizar agronegocios ya consolidados, y a futuro. En ese sentido, este diario pudo saber a partir varias fuentes, que en términos de inversión privada la entidad financiera desembolsará US$ 1.000 millones a través de Cofco-Nidera para la mejora completa de la instalación del puerto que tiene la empresa Santa Fe. El objetivo es solucionar la pérdida de materiales que a la fecha se da en el traslado interno, con lo cual se buscará automatizar el circuito. Además también construirá un nuevo elevador que permitirá aumentar la capacidad de carga. El plazo del mismo rondaría los 18 meses.
Dicho préstamo no será el primero, así lo transmitió el vicepresidente ejecutivo de la entidad, Lin Li, al señalar a los representantes de la cartera agropecuaria que en la Argentina “hay mucho potencial para desarrollar y hoy estamos mucho más firmes que antes, para ayudar a las empresas de nuestro país que vengan a invertir aquí”.
El representante del ADBC se refirió a la posibilidad de otorgar créditos a empresas de capitales locales o cooperativas, como es el caso de la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), o de Agricultores Federados Argentina (AFA). Esta última, por ejemplo, tiene en carpeta la construcción de un puerto a partir de terrenos fiscales donados por el Gobierno en 2011. Desde esta cooperativa, perteneciente a la Federación Agraria Argentina (FAA), desconocieron la información pero por el contrario se mostraron “interesados” en poder acceder a dicho préstamo.
Pero el Banco de Desarrollo Agrícola de China, propiedad del Estado, que cuenta con un patrimonio de 6.000 millones de dólares, también trabaja junto con el Minagri en inversiones destinadas al riego, especialmente en infraestructura. Los ejecutivos chinos se mostraron interesados en invertir en proyectos grandes. Hoy el responsable de llevar adelante este tipo de obras es el Programa de Servicios Agrícolas Provinciales (Prosap), el cual está bajo la órbita de la Unidad para el Cambio Rural (UCAR), y cuenta con el financiamiento del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). La idea, desde ya, es hacerlo por fuera de este mecanismo.
En principio se están evaluando los posibles proyectos pero, la idea es asociarse con una constructora u operador local. Las inversiones se concentrarían, por ejemplo, en establecimientos productores de frutas y viñedos, ubicados en las provincias de Neuquén, Río Negro, San Juan y La Rioja. El primer paso para los chinos es ver los proyectos. El financiamiento rondaría los US$ 500 millones.
Por otro lado trascendió que otros capitales chinos (privados) buscan desembarcar en la industria frigorífica y de feedlot. En este punto se habló de financiar, antes que de comprar. La metodología sería la misma que en los casos anteriores: asociarse con una empresa local para entender el negocio. Por último, buscan incursionar en el negocio de los alimentos balanceados. Al momento las tratativas están muy avanzadas y si bien no trascendió cuál es la industria en cuestión, sí se pudo saber que estará ubicada en la localidad de Salto, provincia de Buenos Aires. Estas son sólo algunas de las inversiones dado que se espera más.
China poco a poco comienza a dejar de importar sólo soja, y comienza a diversificar productos. Vinos, carnes, frutas, cereales, etc. Un paso importante en la búsqueda de incluir en dichas exportaciones productos con mayor valor agregado. El gigante asiático entiende y sabe de la capacidad que tiene la Argentina en materia alimenticia y por eso apuesta fuertemente en que la misma crezca, un beneficio mutuo y a largo plazo.
Carne y sorgo serán los temas de la próxima visita en noviembre. El ministro de Agricultura, Carlos Casamiquela, firmará a fines de noviembre la apertura definitiva para la importación de sorgo argentino e impulsará el inicio del ingreso de carne vacuna fresca.
Luego de la aprobación del protocolo sanitario entre ambos países, se dará inicio a la comercialización de sorgo. En tiempo récord, China se transformó en el primer importador mundial. Hoy está previsto que adquiera 3 millones de toneladas, lo que marca un aumento del 40% sobre el anterior.
En lo referido a carnes, hoy sólo se puede exportar congelada, pero se avanza en carnes refrigeradas y res con hueso. En ambos casos, autoridades sanitarias chinas ya tienen en sus manos un informe sobre durabilidad elaborada por técnicos locales.
US$ 21 millones es lo que importó el gigante asiático en caballos en el 2013. Un mercado con grandes oportunidades para los equinos argentinos. Se espera en breve la firma de un certificado de calidad.
Fuente: BAE



















