La falta de confianza en la recuperación del mercado naviero hizo que las órdenes de construcción de nuevos buques cayera drásticamente en el primer trimestre del año.
Según comentaron en Clarksons Research Services, solamente se confirmaron 199 órdenes de nuevos buques durante los primeros tres meses del año. Esta es la más baja cantidad que Clarksons tiene registrada desde 1996, exceptuando el segundo trimestre del año 2009 donde solamente se ordenaron 98 nuevos buques.
Si se comparan las cifras durante periodos más largos, estas se ven aun peor. Desde 1996 el promedio de órdenes por trimestre fue, según datos de Clarksons, de 536 buques ordenados.
En el momento del inicio de la recensión mundial, los últimos meses del 2008, el promedio trimestral de órdenes fue de 412.
El segmento en el cual es más notorio el descenso es el de los buques fullcontainers, donde solo se encargaron siete nuevos buques por 13580 teus.
En el segmento de buques tanque de mediano tamaño se registraron pedidos que van a contramano de lo que sucede en el mercado. John Fredriksen encargó 10 nuevos buques y en el sector ya hay temores de exceso de oferta.
Para Clarksons los datos del trimestre sugieren que los temores antes mencionados no son infundados. En el sector de buques tanque ingresaron órdenes de construcción por 25 nuevos buques tanque de distinto tipo con un tonelaje de 1.200.2000 tpb, el nivel más alto desde el 2008.
En el segmento del transporte de Gas Licuado de Petróleo hubo pedidos por 22 nuevos buques de pequeño tamaño, entre todos tienen un tonelaje de 350.000 tpb. Este es también el mayor número de órdenes registrados en un trimestre desde el 2008.
Para el transporte de Gas Natural Licuados se confirmaron pedidos por 10 nuevos buques, una leve baja con respecto a meses anteriores. Los buques pedidos en este segmento suman 1.600.000 tpb.
Más de la cuarta parte de las órdenes ingresadas en el trimestre pertenecen a unidades de apoyo a la actividad “offshore”, llegando a 60 nuevos barcos encargados. En rigor, la industria offshore se ha convertido en el salvavidas de los astilleros, que han procurado alternativas para completar sus carteras de construcciones en medio del debilitamiento de los mercados tradicionales del transporte marítimo. La creciente actividad de producción petrolera costa afuera, ha dado las oportunidades que otros sectores no han podido dar.
Muchos armadores han dejado notar que puede ocurrir una seria sangría entre los astilleros según se profundice la escasez de nuevas órdenes. Algunos de ellos se arriesgan a decir que hasta la mitad de los astilleros existentes en el mundo puede ser que se encaminen a la quiebra.
Fuente: Lloyds List



















