Según informó el Dow Jones Newswires, un miembro del ente regulador antimonopolio de Brasil dijo que si no se efectúan grandes inversiones en la capacidad de sus aeropuertos en los próximos dos años, la competencia entre compañías aéreas en los ocho aeropuertos más grandes del país será casi imposible.
Los Aeropuertos de Congonhas de Sao Paulo y Santos Dumont en Río de Janeiro, dos de los principales del país trabajan tan cerca de su capacidad máxima que están prácticamente cerrados a cualquier nueva aerolínea que quiera iniciar operaciones en ellos, dijo Ricardo Ruiz de la CADE (Conselho Administrativo de Defesa Econômica) durante una presentación en Sao Paulo.
Ruiz, quien estaba a cargo de la revisión del 2011 sobre la adquisición de la aerolínea Webjet por parte de su rival Gol Linhas Aereas Inteligentes, sostuvo que en el momento de la revisión de esa operación, los dos aeropuertos no tenían suficiente tiempo disponible entre despegue y aterrizaje para permitir un nuevo competidor que pudiese tomar el lugar de Webjet.
TAM, el mayor rival de Gol del, se fusionó con la chilena Lan el año pasado para formar Latam Airlines Group, la mayor aerolínea de América Latina.
La tercera mayor aerolínea brasileña, Azul Linhas Aéreas Brasileiras, está tomando el control la línea aérea regional TRIP, y el fin de semana pasado ambas compañías en conjunto anunciaron planes para vender acciones en la bolsa. Según personas con conocimientos de estos acuerdos, Azul planea recaudar US$ 536 millones a partir de la salida a bolsa para comprar más aeronaves.
Si la capacidad no se amplía también a los otros seis aeropuertos durante los próximos dos años, el aumento de viajes aéreos a Brasil significará que éstos también queden cerrados a nuevos participantes, dijo Ruiz. Los otros aeropuertos son los de las ciudades de Belo Horizonte, Brasilia, Campinas y Curitiba, así como los aeropuertos internacionales de Sao Paulo y Río de Janeiro.
De los seis, tres fueron entregados a operadores privados el año pasado, como parte de los esfuerzos del gobierno para aumentar la capacidad de sus aeropuertos para dar cabida a un crecimiento, esperado, de dos dígitos en los viajes aéreos a Brasil, dado que el país se prepara para recibir la Copa del Mundo de 2014 y los Juegos Olímpicos del 2016. Otros dos de los seis aeropuertos están configurados para ser entregados en concesión a finales de este año, quedando el aeropuerto de Curitiba como el único que permanece bajo la dirección de Infraero, operador aeroportuario administrado por el gobierno de Brasil.
Los aeropuertos de Santos Dumont y Congonhas, que también son operados por Infraero, son geográficamente incapáces de expandirse debido a su ubicación.
El tráfico aéreo anual de pasajeros se espera que crezca a más del doble de aquí a 2030, según estimaciones de Infraero.
Fuente: CargoNews Asia



















