Los armadores deben reducir el costo de operación de sus buques si pretenden sobrevivir en un ambiente de negocios caracterizado por una pobre demanda, una sobrecapacidad cada vez mayor, tarifas de fletes depreciadas, aumento del costo de los combustibles, escasez de créditos especializados y mayores costos para cumplir con las nuevas regulaciones ambientales.
Los costos del combustible y las regulaciones ambientales
Uno de los primeros desafíos a enfrentar es el precio del combustible que representa entre el 40 y el 50% del costo total de operación de los buques.
Ya que las zonas de control de emisiones (ECA) siguen aumentando, es muy probable que el combustible continúe en alza debido al mayor costo que tienen los diesel bajos en azufre. Como consecuencia de esto, existe un mayor interés en el potencial del GNL como combustible marino alternativo. En la actualidad hay menos de 50 buques que operen con GNL en todo el mundo, pero se espera que este número aumente ya que la diferencia de precio entre el primero y el diesel, bajo en azufre, es muy grande para desestimarla.
Estudios de Det Norske Veritas proyectan una mayor cantidad de buques navegando a GNL que estarían en servicio para el año 2020. Por supuesto, esto supone una infraestructura de abastecimiento de GNL a nivel mundial que en la actualidad no existe. Hay un largo camino por recorrer antes de que el GNL esté disponible en todos los puertos del mundo.
Sobrecapacidad
La entrega del primer mega-buque de Maersk, el gigante Triple E de 18.000 Teus, sumado a los rumores de que otras líneas de contenedores están diseñando naves aún más grandes, en un mercado ya saturado con demasiados buques tratando de captar las pocas cargas existentes es, probablemente, una gran apuesta que puede dar frutos en términos de cuota de mercado, pero sin duda no va a ayudar a aliviar el exceso de tonelaje.
La falta de crédito
La entrada en cesación de pagos de STX Pan Ocean, el mayor operador de bulk carriers de Corea del Sur, es un signo de los tiempos que vive la industria. Es muy probable que no sean los últimos. Muchos otros armadores se están declarando insolventes y se acercan al borde de sus quiebras.
Curiosamente, hay informes de que algunos bancos alemanes están ofreciendo altas tasas de interés contra el valor residual de los buques, como un último recurso para los propietarios en dificultades que hayan agotado su capital de trabajo y no pueden obtener financiación para continuar las operaciones.
Bajas tarifas de flete
El Investor Service de Moody emitió un informe negativo para el negocio del Shipping. El informe predice que los fletes continuarán deprimidos por lo menos durante los próximos 18 meses debido al exceso de tonelaje que continúa en la mayoría de las rutas.



















