Martes 13 de Enero de 2026

El dragado: Otro dolor de cabeza para el puerto de Santos

11/6/2014

Brasil continúa la lucha para mantener el canal de navegación que atraviesa el puerto más grande de Latinoamérica lo suficientemente profundo.

dragaLos problemas de dragado en el Puerto de Santos están impidiendo que los modernos buques portacontenedores atraquen en algunas terminales, y que los buques cargados de soja, del mayor país exportador del mundo, salgan parcialmente llenos o tengan que esperar hasta la marea alta para poder navegar, informó Reuters.
Hay mucho en juego. Aproximadamente un cuarto de las exportaciones de Brasil se mueven a través de Santos y Sao Paulo, el estado más industrializado del país, que depende del puerto para las materias primas.
El gobierno de Dilma Rousseff tiene la esperanza de lograr mejorar la eficiencia en los puertos a través de la inversión privada, pero aún no logró la adjudicación de concesiones para operar terminales o firmar un nuevo contrato para dragar el puerto de Santos.
A pesar de años de advertencias y promesas de parte de los gobiernos, el dragado no pudo seguir el ritmo del creciente tráfico portuario en la última década. Los canales poco profundos y los obsoletos muelles limitan el uso de una nueva generación de naves más grandes y eficientes, lo que restringe el crecimiento económico debido a los altos costos de transporte.
«Los buques más grandes no pueden entrar, o por lo menos no son capaces de usar su capacidad plena», dijo Paulo Barbosa, un piloto de puerto que guía a los buques en Santos desde hace 20 años.
Según la Asociación Abiove, que representa a gigantes de los agronegocios como Cargill y Bunge, para los exportadores de soja y maíz el problema es más grave cuando atracan los barcos.
Daniel Furlan, economista de Abiove, calcula que el problema se traduce en una reducción del 15% en la productividad en el puerto de Santos y dijo que es una queja frecuente de los miembros de la Asociación.
«Los buques completamente cargados sólo son capaces de salir cuando la marea está alta … por lo que los cargadores de buques quedan inactivos y no se deja que atraque el próximo barco que está en la línea de carga», comentó a Reuters.
La otra opción, de febrero a mayo, cuando las exportaciones de cereales son más altas, es hacer que los barcos salgan de puerto con menor cantidad de carga que la que podrían transportar, para evitar costosos retrasos, dijo Furlan.
Algunos buques se vieron obligados a estar fondeados en Santos, el principal puerto para la exportación de soja brasileña, hasta dos meses antes de que se les permita atracar.
El gobierno prometió mejorar el dragado del puerto desde hace cerca de una década y puso en marcha un programa nacional de dragado en 2007. Pero todavía queda mucho trabajo por hacer.
Los operadores portuarios privados Ecoporto y BTP Brasil, un joint-venture entre la Terminal de Inversiones y APM Terminals, se vieron obligados a tomar las riendas del problema en lugar del gobierno. Ya han gastado US$ 2,67 millones en dragado, dijo un portavoz de BTP.
Ambas terminales se encuentran en la sección 4 del puerto de Santos, la parte menos profunda del puerto.
Un consorcio llamado Dragagem Brasil tenía la concesión para dragar Santos, pero expiró el año pasado. Dragagem Brasil fue incapaz de cumplir con la obligación contractual de mantener la profundidad del canal en 15 metros.
En enero, Santos tuvo que reducir el calado, o la profundidad máxima del casco de un buque bajo el agua, a 12,3 metros de los previos 13,2 metros. En la sección 4, el calado es 11,2.
Codesp contrató en abril a la empresa Brazil DTA Engenharia para efectuar un dragado de emergencia, y fue capáces de llevarlo en la mayoría de las áreas a 12,7 metros.
En abril tuvo lugar una licitación de los derechos para dragar el puerto de Santos, pero el gobierno no aceptó ninguna de las ofertas. Otra estaba programada para el 6 de junio, pero se retrasó hasta el 27 de junio.
El Secretario de Transporte de los EE.UU. Anthony Foxx dijo a Reuters que los funcionarios brasileños quieren la ayuda de otras empresas, tanto de EE.UU. como de otros países, para realizar mejoras en los puertos por US$ 1.500 millones, y las dragas de EE.UU. están listas para comenzar en el acto.