Si consideramos las estimaciones hechas por un grupo de reconocidos y prestigiosos economistas, las previsiones utilizadas para promover el proyecto de ampliación del Canal parecieran exageradas. Todo basado en un nivel de demanda de tránsito de naves por el Canal bastante optimistas.
Pero en realidad nadie tiene una bola de cristal para predecir un horizonte temporal con perfecta certidumbre, libre de shock a nivel global, cuando en realidad a partir del 2009 las tasas de crecimiento del comercio internacional se han reducido y no han vuelto aún a sus niveles anteriores a la crisis financiera.
Según la Organización Mundial de Comercio (OMC), en su estudio la Evolución del Comercio Mundial 2013: “Tanto las exportaciones mundiales de mercancías como el Producto Interno Bruto (PIB) aumentaron en un 2,5% en 2012. En cambio, en el 2013, las exportaciones mundiales crecieron 2,4% y el PIB 2,2%. Ha habido un crecimiento positivo en las exportaciones mundiales de mercancías y el PIB desde la crisis económica de 2009, pero las tasas de crecimiento han disminuido de manera continuada. La tasa de crecimiento de las exportaciones de mercancías bajó del 14,0% al 2,0% entre 2010 y 2012, mientras que la tasa de crecimiento del PIB disminuyó del 4,0% al 2,0% durante el mismo período”.
Es más, entre el 2005 y 2012, el volumen de las exportaciones mundiales de mercancías y el PIB fueron 3,5% y 2,5%, respectivamente.
Los avances tecnológicos en el transporte y las comunicaciones junto al crecimiento de la población y la inversión impulsaron el aumento sostenido del comercio internacional en los siglos XIX y XX.
En la primera etapa de la globalización, la liberalización del comercio tuvo un papel limitado en la expansión del comercio internacional. Después de la Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial, la cooperación política y económica con el fin de reducir los obstáculos al comercio fue fundamental para que el intercambio de bienes y servicios no dejase de crecer durante la segunda etapa de la globalización.
La situación actual del comercio internacional se explica por:
1. Los datos de la OMC muestra un crecimiento espectacular del volumen y valor del comercio entre los años 1980 y 2011. En los últimos tres decenios el comercio mundial creció mucho más que el PIB explicado por la creciente importancia de las cadenas de suministros internacionales en la economía mundial.
2. La aparición de nuevos actores. La cuota de mercado de China, India, Corea del Sur y Tailandia ha aumentado de manera significativa, por el contrario, Estados Unidos y Japón han ido disminuyendo su participación en las exportaciones mundiales entre 1980 y 2011. Los países y regiones exportadoras de recursos naturales han visto aumentar y disminuir su participación en el comercio mundial en paralelo a la fluctuación de los precios de los productos primarios, que actualmente son elevados pero que estuvieron en niveles bajos a finales del decenio de 1990 y principio del decenio del 2000.
3. Los países en desarrollo y los países desarrollados han diversificado sus exportaciones, los países con mayor concentración de sus exportaciones, son economías ricas en recursos naturales.
4. El comercio se ha regionalizado más en casi todo el mundo en desarrollo, con tendencia más pronunciada en Asia; por último, la creciente fragmentación de la producción dentro de cada país y entre los diferentes países.
En conclusión, los países en desarrollo comerciarán cada vez más entre sí. Los países en desarrollo tienen mucho más que ganar que los países desarrollados de condiciones económicas dinámicas y de la apertura del comercio. Más que perder, si proliferan las tensiones comerciales, es probable que las relaciones comerciales aumenten de manera significativa.
Las predicciones sobre el comercio dependen de un análisis más detenido de los principales factores que determinan el comercio y el crecimiento económico: La demografía, el progreso tecnológico, la energía y los recursos naturales, el transporte y las instituciones.
Enfocarse en la cooperación económica y técnica regional, el desarrollo innovador, la reforma y el crecimiento económico, así como la conectividad y el desarrollo de infraestructura, es clave para mejorar las exportaciones y el PIB, así como su competitividad.
En todo caso, las mejores perspectivas para la economía mundial han ayudado a calmar la volatilidad en los precios de los activos. Como ejemplo, la experiencia de Brasil durante el periodo de alta volatilidad ha demostrado que el país estaba preparado para hacer frente a conmociones externas, y todavía lo está, puesto que su sistema financiero es sólido y puede superar una situación difícil en forma segura.
Omar Zambrano Vega
Economista
Fuente: http://www.capital.com.pa/



















