La llegada de buques portacontenedores ultra-grandes con gran capacidad para reefers a la región, es probable que sea el último clavo en el ataúd de los transportistas tradicionales de carga refrigerada.
Con el líder del mercado Hamburg Sud desplegando buques post-panamax de hasta 9,200 Teus, con nada menos que 2.100 slots para reefers, el equivalente de ocho buques frigoríficos tradicionales en el comercio entre Europa y la Costa Este de América del Sur, la presión se volcó fuertemente sobre los buques frigoríficos convencionales, que tienen edades que oscilan entre los 20 y 30 años.
Los nuevos “caballos de batalla” regionales, buques portacontenedores de más de 9.000 Teus, se van a introducir en todas las principales rutas, dijo Poul Hestbaek, vicepresidente de Hamburg Sud para América Latina, Costa Oeste y Caribe.
«Los buques van a estar en todas partes, cuando el Canal de Panamá ampliado se abra», agregó.
Estas naves plantearán retos a ambos sectores, el transporte reefer tradicional y el contenedorizado, los que han tenido una feroz rivalidad comercial en la última década.
El tonelaje frigorífico convencional movilizó el 28% de los 100 millones de toneladas de productos perecederos transportados en el 2013, pero se prevé un descenso del 20% hasta 2018, con una caída de 3% año a año en la cuota de mercado, según el Sr. Hestbaek.
El director general de Maersk Line para América Latina y el Caribe, Robbert Jan Van Trooijen, estima que «más de la mitad de la flota reefer tradicional es ahora de más de 20 años de antigüedad, y hasta un tercio de la totalidad de la flota será desguazada en los próximos cinco años».
El gigante naviero danés está desempolvando su marca SeaLand para iniciar operaciones el próximo año y atender a las necesidades particulares del mercado latinoamericano.
El re-lanzamiento de uno de los pioneros del comercio de contenedores intra-América viene con un mandato enfocado en los reefers, y un ojo puesto en las nuevas posibilidades que vienen con un Canal de Panamá ampliado.
Después de impulsar fuertes aumentos de las tarifas en 2013, las compañías de contenedores volvieron a encontrarse con tarifas reefers deslizándose nuevamente a los niveles más bajos en el 2014. Algo que el Sr. Van Trooijen dijo que fue «por debajo de las expectativas, pero no una sorpresa” tras el éxito del programa de recuperación de fletes del año pasado.
Más allá de las más bajas tarifas, la adopción de mejor tecnología fue una de las formas en que la industria de contenedores fortaleció su popularidad, ya que los cargadores de productos perecederos se encontraban a la búsqueda de ingresar a nuevos mercados.
«La trazabilidad será un diferenciador clave,» dijo el funcionario de Maersk. La naviera ha estado invirtiendo no sólo en nuevo tonelaje, sino también en la producción de contenedores refrigerados en San Antonio, Chile.
Además de las economías de escala y los costos más bajos por slot, que vienen con los buques portacontenedores más grandes, el uso de dispositivos de seguimiento de temperatura más sofisticados y el acceso a la información en tiempo real para los cargadores de las condiciones en la cadena de suministro, es probable que se conviertan en un factor determinante en la lucha por este lucrativo negocio, agregó.
La trazabilidad era un aspecto de la industria que se ha vuelto universalmente aceptado como «necesario», según el Sr. Hestbaek, aún quedan preguntas acerca de quién va a pagar por estas soluciones tecnológicas para que puedan llegar a ser más generalizadas.
«Cuando se entra en cuestiones tales como la transmisión de datos en vivo, estamos hablando de costos sustanciales. Tenemos que ver cuidadosamente cuál es el valor de este. Al final del día, alguien tiene que pagar por ello», dijo. «Todos tenemos diferentes tecnologías. Sin embargo, hasta ahora no hemos encontrado ningún cliente al que no le gustaría, pero al mismo tiempo no quieren pagar por ello».
Las líneas están recibiendo poco apoyo de los mayores cargadores de la región en la perspectiva de impulsar los ingresos a través de brindar mejores servicios. Cuando nos enfrentamos a los transportistas desesperados para llenar el nuevo tonelaje, los grandes cargadores están lejos de ser simpáticos.
«¿Qué es mejor: el servicio o el precio? Todo es importante para nosotros», dijo Allison Nowlin de International Logistics JBS de EE.UU., la rama norteamericana del mayor expedidor de carne congelada del mundo.
«Cuando los ejecutivos de las navieras se nos presentan con el triángulo de “calidad, velocidad y costo”, y nos piden que elijamos sólo dos, nuestra respuesta es siempre la misma. Queremos los tres».
Fuente: The Loadstar



















