¿Cuál es el valor de las tripulaciones?
El autor de la nota -Joseph Keefe- admite haberse esforzado para interpretar cuál fue el tema principal presentado en la 30º Conferencia Anual de la Asociación Marítima (CMA) de Connecticut hace pocos días. Los paneles y discursos cubrieron una amplia gama de diferentes temas, bajo el genérico título de, «Celebrando lo bueno y mejorando el resto».
Al final, la CMA de este año siempre parecía volver en torno a un solo tema: el elemento humano.
Según uno de los oradores en la CMA, en los últimos cinco años, la flota mercante mundial aumentó en hasta 36 millones de toneladas (DWT), pero sólo un 5,5% en términos de cantidad de buques.
La cantidad de pedidos en cartera mostró una métrica similar, con pedidos que ascienden al 18% de la flota actual (en DWT); y sólo un 8% en términos de cantidad de buques.
Sin embargo, el mensaje fue claro: No estamos preparados en términos de gente de mar. El orador agregó, “tenemos que invertir más en nuestras tripulaciones”.
Douglas Stevenson, del Church Seamen’s Institute llevó el tema un paso más allá con la pregunta «¿Respetamos a las tripulaciones?», poniendo en relieve las profundas preocupaciones sobre la falta de acceso a los permisos de tierra, especialmente en los EE.UU., y la escasez de instalaciones costeras para las tripulaciones.
Más allá de esto, dijo que la última encuesta de SCI de 2014 mostraba que las navieras rara vez pagaban los visados para bajar a tierra, a los que se alude en el nuevo Convenio sobre el trabajo marítimo (MLC 2006), y también expresaba su preocupación por el alcance y la orientación de las propuestas de regulaciones costeras de los EE.UU. que están siendo consideradas actualmente.
Phil Barry de Spinnaker Global declaró que la situación laboral se podría definir, en cierta medida, por «la ley de la oferta y la demanda». Además, dijo que un estudio de la BIMCO mostró que se prevé un déficit de mano de obra, especialmente teniendo en cuenta el hecho de que la carrera promedio en alta mar es ahora de tan solo 8 años. Para exacerbar el problema, dijo, existe una “falta de habilidad para el liderazgo y la capacidad de gestión».
Aunque claramente se viene un cambio generacional en el mar, no necesariamente estamos preparados para ello, advirtieron los panelistas.
El shipping de mercaderías y el de petróleo y gas son operaciones que necesitan de dos patas, dijeron. El barco es una plataforma y la gente es otra. Sin uno, el otro no puede funcionar. Sin embargo, en medio del hundimiento de los precios del petróleo, los despidos masivos en el sector y las reducciones en la fuerza laboral del sector de buques off-shore, van tomando cada vez mas fuerza.
Desde mi perspectiva, el mensaje era claro: simplemente no podemos repetir los errores de la última crisis del petróleo (de mediados de 1980) y esperar que la industria de la energía y del shipping estén listos para la llegada de un futuro resurgimiento de los negocios. ¡Si llegara a venir!
En el edificio de la administración de la Academia Marítima de Massachusetts, cuelga una placa que dice simplemente: «Usted puede tener una Marina Mercante con hombres de primera clase, incluso si navegan barcos de segunda clase, pero a los hombres de segunda clase no se les puede confiar los mejores barcos a flote». La frase exacta es un poco anticuada, pero su mensaje ciertamente no lo es…
El elemento humano para la navegación, que incluye a todos los profesionales, es sin duda más importante que la más avanzada tecnología, o que las más robustas plataformas que podamos construir y enviar al mar.
Eso quedó en evidencia la semana pasada en Stamford, en la conferencia de CMA.



















