El Big Data es uno de los temas de los que más se habla en las reuniones de la industria marítima. En la Nor-Shipping realizada en Oslo el mes pasado, hubo no menos de media docena de paneles y sesiones de conferencias que se centraron en el papel de los grandes datos, y en el análisis de la navegación marítima comercial.
Consideremos, por ejemplo, esta declaración del director general de KVH Industries, en el Foro CIO de la Nor-Shipping Maritime: «Probablemente lo más importante para los administradores marítimos es hacer que el Big Data sea una prioridad. Es importante adoptar una mentalidad de Big Data, incluso si uno no piensa en sí mismo como una empresa de datos. Los datos se están convirtiendo en un recurso por derecho propio y ofrecen increíbles posibilidades para la comprensión de todos los aspectos para realizar un mejor negocio». O este otro comentario de Roger Adamson, de FutureNautics, en el panel Big Data Ocean Industry: «En las operaciones digitales, los datos son la nueva moneda. Como la toma de decisiones basada en la evidencia sustituye a la basada en las sensaciones y el despliegue de tecnología es una ventaja competitiva ¿cuán preparado está el shipping para capitalizar este nuevo paradigma?»
Tecnología transformadora
La industria del transporte -y de hecho casi todos los demás sectores de negocios en el mundo- se están transformando drásticamente, a lo que a menudo se refiere como el Internet de las Cosas (IoT) en el que las conexiones IP se utilizan para transmitir datos directamente entre dispositivos sin intervención humana. Esta revolución fue impulsada principalmente por la convergencia de dos factores. Uno de ellos es la ubicuidad de la tecnología de localización GPS. La segunda es la proliferación de alta velocidad de conexión a Internet inalámbrica.
¿Qué tan grande es esta revolución? Los dispositivos inteligentes inalámbricos conectados
ya están en todas partes -electrodomésticos, servicios públicos, transporte público automatizado, vigilancia de la salud a distancia, señalización digital, los vehículos conectados, autopistas inteligentes y la tecnología portátil, por nombrar unos pocos. En la consultora de tecnología Gartner, estiman que el número de dispositivos conectados llegará a 25 mil millones en 2020. En TechNavio proyectan que el mercado IoT crecerá a una tasa compuesta anual del 31,72% al 2019. El año pasado, CISCO predijo que la IoT será una industria de más de 14 billones de dólares en diez años (si, millones de millones).
Matt Webb, director general de BERG Cloud, dijo, «la conexión de los productos a la Web será la electrificación del siglo 21».
Conectividad
Hasta ahora, la industria marítima no ha ido a la par con el crecimiento de la IoT en otros sectores del transporte. Esto es, en gran parte, debido a la dificultad y el costo de la recolección, extracción y transmisión de los datos procedentes de los buques. El ancho de banda por satélite ha sido siempre muy limitado -en comparación con las redes inalámbricas terrestres 4G- y el tiempo de aire es muy costoso.
Felizmente, estamos a punto de ver una explosión en el ancho de banda por satélite, con la banda Ka de Inmarsat GlobalXpress, Iridium NEXT e Intelsat EpicNG a punto de entrar en servicio en los próximos tres años. Hay otras opciones interesantes en el horizonte. El mes pasado, por ejemplo, OneWeb firmó un contrato con Airbus Defense and Space por la construcción de 900 microsatélites para ofrecer un servicio mundial de banda ancha. Si la ley de oferta y demanda sigue funcionando en la nueva economía, la competencia va a bajar los precios del tiempo de aire.
Curiosamente, todo este ancho de banda adicional puede ser una exageración. En un reporte de Danelec Marine afirman que, los administradores de buques podían extraer suficientes datos útiles de los sensores y los sistemas que utilizan el VDR (Voyage Data Recorder) como un centro de recolección de datos del buque -a intervalos preprogramados de diez minutos- por tan poco como un dólar por día.
Analítica
Todos estos son grandes datos, pero ¿cómo convertir la información en inteligencia? Esa es la verdadera pregunta. Las empresas que logran hacerlo exitosamente ganan una importante ventaja competitiva.
En Bain & Company encuestaron a ejecutivos de más de 400 empresas de todo el mundo, la mayoría de ellas con ingresos anuales de más de US$ 1.000 millones. Encontraron que, mientras que casi la mitad de las empresas están recolectando, almacenando y teniendo acceso a buenos datos, sólo el 4% de ellas son muy buenos en la analítica de esos datos. Pero estas empresas tienen el doble de probabilidades de estar en el cuarto superior de los resultados financieros dentro de sus industrias y cinco veces más probabilidades de tomar decisiones mucho más rápidamente. «Las empresas líderes introducen la analítica en sus organizaciones mediante la resolución de que se utilice la información y la definición de lo que esperan lograr mediante el uso de grandes volúmenes de datos», dijeron en el informe final.
Peligro a la vista
Por supuesto, los grandes datos pueden traer grandes riesgos. Las tecnologías de información e infraestructuras de telecomunicaciones utilizadas en el transporte marítimo se encuentran con un alto riesgo de penetración por parte de los delincuentes cibernéticos, terroristas o intereses malintencionados. La amenaza es más grande de lo que se piensa. La firma de seguridad cibernética dinamarquesa CyberKeel informó que más del 90% de las grandes líneas de contenedores son extremadamente vulnerables a los hackers, y documenta un número espantoso de vulnerabilidades del mundo real en un reciente informe, incluyendo una prueba que revela lo fácil que sería hacerse cargo del ECDIS (Electronic Chart Display & Information System) y el piloto automático de un barco.



















