Comentó también que “Maersk Line gasta US$ 500 millones en tecnologías de información anualmente y esto es mucho dinero. En el hecho de consolidar va implícito que los costos serían compartidos. Pasa lo mismo con la utilización de sedes operativas individuales y el costo de los contenedores”.
De las principales líneas navieras del mundo, 16 de las 17, según el ranking del tamaño de la flota, son actualmente parte de alguna de las cuatro alianzas.
En los últimos meses, la industria experimentó una fuerte especulación acerca de la posible fusión de las compañías estatales chinas, China Shipping Container Lines (CSCL) y COSCO, y persistentes rumores vinculan a Neptune Orient Lines (NOL) con una venta.
“Si vamos cuesta abajo, debemos ser capaces de convivir con fletes bajos”, afirmó Skou, en alusión a las tarifas en la rutas entre Asia y Europa, que están luchando en medio de condiciones de exceso de capacidad y de baja demanda mundial.
También admitió que Maersk podía haber sobreestimado las previsiones de crecimiento mundial al comprometerse a grandes inversiones hace varios años.
“Este año, el crecimiento de la demanda es muy débil, entre el 1,5% y 2%, mucho menos de lo previsto, mientras que la capacidad crecerá alrededor del 7%. Habíamos estimado que la demanda crecería del 3% al 5%“.
«El crecimiento económico mundial es muy decepcionante, y si hubiésemos sabido lo que sabemos hoy en día, tal vez algunas de las decisiones de inversión que tomamos hace tres años no las hubiéramos hecho, o hubieran sido diferentes”, agregó Skou.
La semana pasada, el FMI redujo su pronóstico de crecimiento mundial para el 2015 al 3,1%, la tasa más baja de crecimiento desde la crisis financiera mundial.



















