Representantes de Rolls-Royce llevaron la iniciativa “Advanced Autonomous Waterborne Applications Initiative” (AAWA) a Amsterdam, para discutir la visión del proyecto de cómo los buques drone, o sea el shipping autónomo y a distancia, se convertirán en una realidad.
«Esto está ocurriendo. No es si va a ocurrir, sino cuándo», dijo Oskar Levander, vicepresidente de Innovación de Rolls-Royce, hablando en el Autonomous Ship Technology Symposium 2016 en esa ciudad.
El principal motor para el desarrollo de los llamados buques drone fue el avance de las tecnologías digitales, específicamente en el área de sensores que permiten el acceso remoto, la operación y el diagnóstico.
«Las tecnologías necesarias para construir buques drone autónomos dirigidos remotamente ya existen y son una realidad», dijo Levander. «El proyecto AAWA está probando conjuntos de sensores en la variada gama de condiciones operativas y climáticas de Finlandia, y se creo un simulador del sistema de control autónomo de un buque que permite que se explore y monitoree completamente el comportamiento del sistema de comunicaciones. Vamos a ver un buque drone en operaciones comerciales controlado por control remoto a finales de la década”.
La conferencia en Amsterdam coincidió con la publicación de un libro blanco de AAWA sobre las investigaciones llevadas a cabo hasta la fecha para las aplicaciones autónomas, las implicaciones de seguridad y protección de diseño y la operación de los buques operados por control remoto, los aspectos legales y normativos, y la existencia y disposición de una red de proveedores a corto y mediano plazo.
El proyecto cuenta con el apoyo de los armadores y operadores. Ya se están llevando a cabo pruebas de las redes de sensores a bordo del Stella, un ferry de Finferries, de 65 metros, que opera entre Korpo y Houtskär, en Finlandia. ESL shipping también está ayudando a explorar las implicancias de los buques drone, remotos y autónomos, para el sector de cargas de corta distancia.
«Los buques drone, o barcos no tripulados, abren interesantes posibilidades para redefinir la forma en que se diseña un buque y sus funciones», dice el libro blanco de AAWA. «Cuando no hay personas a bordo, se eliminan muchas restricciones en la disposición de la nave. Una de las más obvias es la eliminación de los alojamientos y del puente. Esto ahorrará costos, peso y espacio, y así permitirá al buque transportar más carga. Un buque contiene sistemas que sólo están ahí al servicio de la tripulación. Su eliminación simplificará toda la nave, lo que debería mejorar la fiabilidad y la productividad, al tiempo que reduce los costos de operación y construcción».
El proyecto AAWA reúne a universidades, proyectistas, fabricantes de equipos, y sociedades de clasificación para explorar los factores económicos, sociales, legales, regulatorios y tecnológicos que deben ser abordados, para hacer de los buques autónomos una realidad.



















