El tráfico marítimo mundial de contenedores se encamina hacia un año sin crecimiento, lo que arroja como resultado el peor registro desde el colapso comercial de 2009 tras la crisis financiera internacional. El escenario anuncia para el sector más quiebras y posibles adquisiciones. Las tarifas para el flete de contenedores cayeron un 20% en la última semana en la ruta Asia Europa con un precio de US$ 767 dólares por contenedor en un mercado que, pese a algunas alzas esporádicas, se muestra persistentemente a la baja. Desde principios de año las tarifas estuvieron por debajo de los US$ 1.000 dólares por contenedor, frente a los US$ 1.400 que el mercado considera como precio mínimo para esquivar las pérdidas. “Es difícil que las tarifas se recuperen en lo que queda de año. El último trimestre es decisivo pero los comerciantes europeos acumulan stock para las fiestas de fin de año a lo largo de los meses de verano, y es posible que en el último trimestre se registre aun menos demanda de flete”, opina un forwarder español.
Las navieras especializadas en el tráfico marítimo de contenedores tienen un exceso de capacidad respecto de la demanda mundial calculado en el 30%. Muchas empresas del sector luchan por su supervivencia en medio de una caída histórica de las tarifas.
“Una parte de los males del sector surge del menor crecimiento de la economía de China. Para paliar la crisis que vive el país se pretende su transformación hacia una economía cuyo motor de crecimiento sean los servicios y el consumo privado, en lugar de la industria pesada y la construcción como ha sido hasta ahora. Esta transición se reflejó en un crecimiento del 6,7% en el segundo trimestre de este año. China crecía en el pasado a dos dígitos…” señala una fuente del sector. Mientras tanto la economía de EE.UU. creció al 1,2% y la de la UE el 0,3% en el segundo trimestre de este año.
Con este escenario los analistas del sector temen que si no hay una recuperación del comercio internacional, el ritmo de quiebras se acelere o se desate un proceso de adquisiciones a bajos precios. Las navieras están operando a pérdidas desde hace tiempo, señalan las fuentes del sector. En el segundo trimestre de este año la mayor parte de las primeras 20 navieras en el sector del tráfico marítimo de contenedores arrojaron pérdidas. “Si el año sigue así las pérdidas globales del sector pueden llegar hasta los US$ 10.000 millones”, señala una fuente del sector.
Los analistas establecieron un umbral para el beneficio potencial y el futuro de las navieras. Consideran que todas aquellas que no superen una cuota de mercado superior al 5% pueden estar en la lista de adquisiciones, transformarse en navieras destinadas al tráfico regional o hundirse. Entre las primeras 20 del sector hay solo cuatro que superan ese umbral. Se trata de Maersk Lines, Mediterranean Shipping Co (MSC), CMA CGM y COSCO.
Maersk Lines comunicó que las adquisiciones forman parte de su estrategia. En opinión de su ejecutivo Soren Skou: “muchas navieras están operando a pérdida desde hace años y ese no es un escenario sostenible”. Según varios analistas del sector, algunas navieras asiáticas entran en los cálculos de sus hermanas mayores: las japonesas Kawasaki Kisen Kaisha, Mitsui OSK Lines, la naviera de Hong Kong Orient Overseas Container Line y Yang Min Marine Transport de Taiwan.
El efecto de la crisis sobre las navieras también se hizo sentir con fuerza en los bancos que dan crédito al sector. El Royal Bank of Scotland anunció la semana pasada que cerrará su división de crédito al sector marítimo tras fracasar en la venta de su cartera de crédito. En Alemania las entidades HSH Nordbank AG, Norddeutsche Landesbank Girozentrale, y Bremer Landesbank luchan desde hace años con los créditos morosos del sector naviero por un importe de varios miles de millones de euros.



















