La posición financiera actual de Pacific International Lines (PIL) con respecto a otros transportistas marítimos independientes, la convierte en un posible blanco de adquisición para los grandes operadores marítimos, comentó el analista Bruce Barnard en una nota publicada en JOC.
Según Barnard, luego del acuerdo entre China Cosco y OOCL, quedan solamente cuatro compañías independientes de mediano tamaño con cuotas de mercado de entre 1,5% y 2,8%.
De esas cuatro, tres tienen participación accionaria de sus respectivos gobiernos, la taiwanesa Yang Ming, Hyundai Merchant Marine (HMM) de Corea y la israelí Zim, lo que hace muy difícil e improbable su adquisición.
En la consultora Alphaliner dicen que esto deja a PIL como la única naviera independiente que es considerada como un atractivo objetivo, especialmente para los compradores con aspiraciones de asegurarse el acceso a los mercados emergentes de África, donde PIL tiene su principal nicho, comenta Barnard en la nota.
PIL es controlada por la familia Chang Teo y no publica informes financieros regulares, pero como consecuencia de las bajas tarifas de flete y otros factores que afectaron a la industria en los últimos años, registró pérdidas significativas en el 2016.
Según comentarios de Alphaliner, la compañía tiene una deuda total de más de US$ 2.600 millones de dólares.
Barnard escribe que se comenta que, para hacer frente a préstamos bancarios por cerca de US$ 180 millones, PIL vendió este año a muy bajo precio y con grandes pérdidas dos buques graneleros construidos en el 2012, además tendría ya acordada la venta de su paquete accionario en Singamas, el fabricante de contenedores de Hong Kong, donde posee el 41,1% de las acciones.
PIL tiene una alianza estratégica, creada en los últimos años, con Cosco, en ella se estableció una asociación para las rutas comerciales del este y oeste de África, y a principios de este año firmó un acuerdo para compartir buques con Cosco y Wan Hai en las rutas transpacíficas.



















