Las navieras de Paraguay buscan auxilio de las autoridades de su país ante nuevas exigencias de la Prefectura Naval de Argentina (PNA), que podrían dejar fuera de operaciones hasta a cien barcazas desde enero de 2019.
El Centro de Armadores Fluviales y Marítimos (Cafym) anunció que está en plena gestión ante la Cancillería del Paraguay a fin de que la Argentina deje sin efecto una exigencia para el aumento del espesor de los tanques de barcazas para el transporte de aceite, informó Última Hora.
La medida tiene fecha de vigencia en el 2019 y dejaría sin posibilidad de operar aproximadamente entre 70 y 100 barcazas de distintas navieras de Paraguay.
La norma exige que para el transporte de líquidos químicos vía acuática las barcazas transportadoras tengan doble casco de 0,76 metros de espesor.
Explicó que la disposición argentina se produjo en un momento en que no se habían cortado las discusiones en el ámbito de la Hidrovía y sin tener en cuenta que las normas deben estar acordes con lo que señala la Organización Marítima Internacional (OMI).
Muñoz dijo, a modo de ejemplo, que si un barco explota en el mar, las posibilidades de auxilio son más remotas que si el hecho ocurre con una nave en el río.
“Son niveles de seguridad diferentes los que existen. Pero ahora toman esta decisión cuando ya en el 2011 se adoptó que el espesor debía ser de 0,61 m. Esta disposición afecta a barcazas que transportan aceite vegetal, porque según la OMI están dentro de lo que se considera producto químico”, enfatizó.
El titular de Cafym dijo que la preocupación crece debido a que la Prefectura Naval Argentina comenzará a aplicar la disposición a partir de enero de 2019.
“Solo hay algunas barcazas que se hicieron con el espesor de 0,76 m., pero el 70% quedaría fuera para transportar aceite si no adecua a la disposición”, remarcó.
Subrayó que una de las navieras de Paraguay, como es el caso de Chaco, podría dejar totalmente fuera de servicio sus barcazas.
“Le estamos pidiendo a la Cancillería que haga gestiones para que la medida sea postergada y nos sentemos a adecuar la disposición a lo que es la navegación por el río”, indicó.
Apuntó que adecuar las barcazas a la norma argentina demandará una inversión millonaria y representará un enorme perjuicio, más aún debido a que es una medida unilateral.
El Paraguay cuenta con la tercera mayor flota fluvial del mundo, que sirve para ayudarlo a sortear su mediterraneidad.
Se estima que entre las navieras de Paraguay están operativas más de 2.200 barcazas y unos 200 remolcadores, que utilizan como principal corredor la Hidrovía Paraguay-Paraná, en un acuerdo firmado con Argentina, Brasil, Bolivia y Uruguay.



















