Miércoles 22 de Septiembre de 2021

Tráfico de contenedores: la catástrofe continúa

7/7/2021

Nota escrita por Alonso Contreras en Naucher donde alerta sobre la situación del tráfico de contenedores que afecta todas las rutas oceánicas

tráfico de contenedoresTráfico de contenedores: la catástrofe continúa. -Lo calificamos de catástrofe porque, si el tráfico de contenedores no se encuentra en una situación catastrófica, poco le falta: afecta a los tráficos de importación desde Extremo Oriente a Europa y Estados Unidos en mayor grado, como viene siendo norma, pero no se salvan los tráficos trasatlánticos, Europa-Estados Unidos, Europa-Sudamérica y, en general, todas las rutas oceánicas.

Los fletes, por la nubes; escasez de equipos; falta de fiabilidad en las planificaciones de las líneas marítimas (diversos estudios indican una fiabilidad menor del 50%), con todo lo que ello implica de cancelaciones; cargas en tierra; imposibilidad para el cargador el planificar sus operaciones; etc. Catástrofe, en suma para las cadenas de suministro.

Se cambian los sistemas de aprovisionamiento debido al escandaloso aumento de los fletes y todos los demás factores: imprevisión, impuntualidad… y como es natural, la consecuencia es el aumento de los precios de todo tipo de productos, sobre todo de aquellos que pueden soportar el aumento de los fletes. Los otros tienden a desaparecer de los mercados.

Y los armadores no parece que tengan muy claro el comportamiento a seguir: hay falta de transparencia, se notifican cambios y cancelaciones sin aviso previo, se introducen continuos aumentos de fletes (General Rate Increase) por importes de tres cifras; y otros recargos desprovistos de mucho sentido.

La demanda de espacio en los buques, sin embargo, sigue muy potente y por eso las cuentas de resultados de los armadores se mantienen. ¿Por cuánto tiempo? Pues este asunto no está nada claro. Toda la carga que puede se va al transporte aéreo y al ferrocarril. El incremento de estos sistemas, sobre todo la importación desde Extremo Oriente ha sido espectacular. Veremos más asociaciones de cargadores que fletan buques directos puerto a puerto… siempre que haya contenedores, claro.

Nada nuevo bajo el sol. Pero peor que hace un mes. Y las perspectivas de poner un poco de orden en el asunto por quien tiene que hacerlo –los armadores- no son muy halagüeñas. Un 40% de fiabilidad en su conjunto, no dice nada positivo acerca de la capacidad de planificación de cierto nivel. Cierto es que la Covid-19 en diferentes puertos mundiales, afectando a la capacidad de los trabajadores relacionados con el sector marítimo, distorsiona la operatividad; pero un 40% es demasiado.

En España las cosas pueden ser un poco “menos malas”, y eso porque tenemos un importante tráfico en las áreas intramediterráneas, tráficos con Argelia y Marruecos, Egipto, Grecia y Turquía y los de gran cabotaje, hoy short sea Shipping, que dan un cierto respiro al comercio internacional. La situación, en general, es cualquier cosa menos buena, y las expectativas son malas o peores para lo que resta de 2021. No hay más remedio que tratar de aguantar.

Por Alonso Contreras en Naucher