Sábado 18 de Abril de 2026

Grupo Urenda con plan de inversiones por US$ 600 millones

15/9/2015

Las inversiones se destinarán para el alquiler de buques, remolcadores, operaciones logísticas y concesiones aéreas y portuarias.

urendaEl último tiempo no ha sido tranquilo para José Manuel Urenda, presidente de Grupo Empresas Navieras (GEN). El mes pasado, la firma debió enfrentar los cuestionamientos por el derrame de petróleo en la bahía de Quintero, ocasionado por una de las embarcaciones arrendadas por la compañía. Según el empresario, fueron menos de 100 litros los que se vertieron al mar. La autoridad, en todo caso, lo cuantificó en menos de 500 litros.
“Reaccionamos rápido y pudimos cortarlo de inmediato para impedir el impacto, pero igual ha sido un dolor de cabeza, porque somos muy cuidadosos y nadie quiere contaminar el medioambiente”.
Donde sí han logrado mayor tranquilidad es en el reordenamiento de los negocios del grupo Urenda, luego de sellar en marzo pasado la venta a la alemana Hamburg Süd (HS), el área de contenedores que GEN manejaba a través de la Compañía Chilena de Navegación Interoceánica (CCNI). La operación, valorizada en US$168 millones, significó un respiro económico para el conglomerado, reconoce el empresario. Ahora el holding está abocado a darle un renovado impulso a la expansión de los distintos negocios en los que participa.
Diseñaron un plan al año 2020 que involucra una inversión por US$600 millones. De ese monto, US$180 millones se destinarán a construir o adquirir nuevas naves para arriendo y otros US$10 millones se destinarán a la ampliación del terminal que operan en Calbuco, región de Los Lagos. Además, invertirán US$16 millones en la compra de terrenos destinados a bodegas, y otros US$20 millones al área portuaria.
Adicionalmente, mediante la sociedad coligada CPT, tienen un plan quinquenal que supera los US$ 200 millones para adquirir remolcadores, naves wellboat, transbordadores, barcazas y lanchas.
El objetivo detrás de ese plan es mayor para GEN: alcanzar al 2020, ventas globales por US$1.000 millones. Este año, acota Urenda, sin la operación de CCNI el grupo venderá alrededor de US$700 millones.  

CMC, la heredera de CCNI
Tras la venta de CCNI, todo lo que no era transporte de carga por contenedores pasó a agruparse en la Compañía Marítima Chilena (CMC). De ser operadores de transporte de carga en contenedores, el grupo Urenda pasó a ser un armador dueño de naves. Hoy tienen nueve y la idea es crecer en flota, pero con prudencia.
Como parte de la transacción de CCNI a HSUD, la compañía chilena acordó el arriendo a la alemana de cuatro naves de 9.000 Teus de capacidad cada una, por un plazo de 12 años, que tuvieron un costo de US$85 millones cada una.
En paralelo, CMC está desarrollando transporte marítimo de carga suelta, donde tienen contratos con la estatal Enap para trasladar petróleo a nivel nacional. Para ese contrato, el grupo compró dos naves, de US$ 40 millones cada una. “En cabotaje nos interesa crecer, transportando otro tipo de carga suelta, como minerales, por ejemplo”, cuenta el empresario.
La firma chilena tiene otras tres naves -con capacidad individual de 3.100 Teus- en sociedad con el armador alemán Peter Döhle, que también están en arriendo. Y posee un área de transporte de vehículos, CCNI Car Carrier, que depende de CMC. En ese negocio, este año enfrentan una baja de carga de 20% comparado con 2014, “aunque pensamos que es transitorio por efecto de la desaceleración. A la larga, es un negocio rentable”, añade.
En Urenda esperan que los negocios de CMC, esto es, el arriendo de naves, operaciones de cabotaje y de transporte de vehículos, reporten a la matriz un tercio de los ingresos totales. 

El segundo aire de Agunsaurenda
En el área de agenciamiento y servicios de cargas del Grupo Urenda, Agunsa está presente en más de 20 países y en los últimos años se diversificó hacia otros negocios como, por ejemplo, las concesiones aeroportuarias. El ítem de agenciamiento le sigue reportando a Agunsa el 38% de los ingresos. Su principal cliente era CCNI, que representaba entre el 20% y el 25% de sus utilidades, pero que dejó de atender tras la venta de la firma a la germana.
El crecimiento no se detiene y acaban de cerrar un acuerdo con la taiwanesa Yang Ming, lo que implicó para los Urenda hacerse cargo del agenciamiento del armador en Chile y Ecuador. Al mismo tiempo, son agentes de Emirates y de Air Canadá para Chile, Perú y Ecuador, y tienen un contrato con United para los servicios que presta en el aeropuerto de Santiago.
“Hemos ido creciendo en el área de agenciamiento con Agunsa y pese al impacto del término de contrato con CCNI, esperamos recuperar las ventas en tres a cuatro años, e incluso superar en cinco años los resultados que teníamos cuando éramos agente de CCNI”, apunta Urenda. Eso implicará que en 2016 Agunsa debería reportar utilidades por US$25 millones, para llegar a 2020 con US$ 42 millones, superando los US$ 40 millones de 2014, cuando aún tenían el contrato con CCNI.
Agunsa -a través de SCL y de otras sociedades- tiene la concesión de los aeropuertos de Santiago, Calama, La Serena y Punta Arenas. Pero quieren ir por más y van a participar de los procesos de concesiones que vienen. Entre ellos, Concepción, Puerto Montt e Iquique.
Aunque el grupo perdió la concesión de la terminal de Pudahuel, el empresario desdramatiza el efecto económico para el grupo. En esa área no sólo miran expandirse a nivel doméstico, pues evalúan opciones para elevar su presencia internacional, donde ya sumaron las terminales de las islas de San Andrés y Providencia, en Colombia (hoy en manos del Estado, debido al conflicto con Nicaragua). Ahora, analizan participar en Paraguay y en EE.UU. En este último país, estudian operar un aeropuerto privado en San Diego.

Concesiones portuarias
Los Urenda están en el giro portuario vía sociedades con grupos como Luksic, Von Appen y el holding peruano Romero. Con ellos participan en las concesiones de Arica, Iquique y Antofagasta. GEN, además, opera Talcahuano y el terminal de cruceros en Valparaíso, y posee las concesiones marítimas de los muelles graneleros de Coronel (VIII) y Calbuco (X).
Hoy, ese sector explica menos del 20% de los beneficios de la casa matriz. La compañía busca expandirse en la región y, por eso, está siguiendo de cerca futuros proyectos portuarios en Ecuador.
México también está en el radar, aunque en otra área de negocios, la de remolcadores, que operan a través de la sociedad CPT, con presencia en Perú, Ecuador y Venezuela. “En los próximos meses se van a licitar en varios puertos los servicios de remolcadores y queremos participar de esos procesos”, anticipa. El plan también considera llegar a Centroamérica.
CPT en Chile tiene 20 remolcadores y numerosas embarcaciones especializadas que prestan servicios a la industria salmonera. Cada año, la firma invierte unos US$ 40 millones en la adquisición de naves.
El área de logística y distribución es otro eje de crecimiento. Agunsa Logistic (L&D) representa el 42% de las ventas de Agunsa y tiene bodegas y centros de distribución en Santiago, Perú, Ecuador, Colombia y Estados Unidos. Por estos días, analizan ingresar a Italia y evalúan opciones en Santa Cruz, Bolivia.

Fuente: La Tercera