La ampliación del nuevo Canal se trata del mayor proyecto de ingeniería llevado a cabo en la vía interoceánica desde su apertura en el año 1914, y el mismo duplicará la capacidad de carga por la vía, mejorando la eficiencia y atención a sus clientes, destacó el administrador del Canal de Panamá, Jorge Luis Quijano.
La apertura del Canal ampliado se dio cuando el buque neopanamax Cosco Shipping Panamá, de la empresa China Ocean Shipping Company (Cosco), ingresó a la esclusa de Agua Clara, en el Atlántico panameño, e inició su travesía hacia la esclusa de Cocolí, en el Pacífico.
El proyecto del nuevo Canal, que comenzó en el año 2007 a cargo del consorcio Grupo Unidos por el Canal (GUPC), con un presupuesto global de US$ 5.250 millones, fue construido con un 90% de mano de obra panameña.
«Es una historia de éxito, una maravilla de la ingeniería. Panamá debe sentirse orgullosa de haber construido esta obra», indicó Giussepe Quarta, presidente y Ceo del consorcio GUPC.
Operadores logísticos afirman que el nuevo Canal de Panamá no solo augura nuevas oportunidades de negocios y mayores aportes económicos para el país, sino que también viene a cambiar el sistema de transporte mundial.
Destacan que el tercer juego de esclusas, además de ofrecer una opción más rápida y efectiva frente a las rutas tradicionales de Chile, África o el canal de Suez, generará una reducción de costos a las navieras entre un 7% y 17%.
En tanto, el administrador del Canal de Panamá, Jorge Quijano, estima que el nuevo Canal ampliado generará cerca de US$ 400 a US$ 450 millones al cierre del año fiscal 2016, y más entre los años fiscales 2017 y 2025 supone aportes superiores a los US$ 3.000 millones.
No obstante, economistas y empresarios panameños advierten que el Canal de Panamá debe buscar un nuevo modelo de negocio para enfrentar los retos que fija el comercio y la economía mundial.
A lo largo de su construcción, el nuevo Canal ampliado fue capaz de generar más de 30 mil empleos para lo cual
también requirió unos 4,7 millones de metros cúbicos de hormigón, 4,3 millones de metros cúbicos de cemento y unas 321 toneladas de acero.
Quarta sostiene que esta obra superó las 100 millones de horas de trabajo, cifra mayor a lo que ha logrado emplear Panamá en los últimos 10 años.
El 31 de mayo pasado, el Grupo Unidos por el Canal (GUPC) hizo entrega a la ACP de las esclusas funcionales, y el viernes pasado hizo la entrega de la obra en su totalidad.
El contrato de mantenimiento se mantendrá por tres años y cualquier defecto que surja sería la responsabilidad del consorcio, para lo cual mantendrá operativo un equipo de cerca de 250 personas. No obstante, Quarta garantiza que la obra está preparada para funcionar sin inconvenientes por los próximos 100 años.
Para el presidente del Colegio de Economistas de Panamá, Olmedo Estrada, el nuevo Canal de Panamá requiere de nuevas estrategias para atraer más clientes, en momentos en que la economía mundial se desacelera.
Estrada recordó que ante una crisis mundial, baja el volumen del comercio, así como las negociaciones y transacciones internacionales, lo que afecta a la economía en conjunto.
A pesar de esta advertencia, los panameños ven como positiva la apertura del tercer juego de esclusas y confían en los beneficios que la misma traerá a la economía nacional.
Sin lugar a dudas, la ampliación del Canal traerá oportunidades al país y a la región, pero hay que estar preparados para aprovecharlas, según indican los expertos.



















