Allegados a la empresa y con conocimiento directo del acuerdo, dijeron que es un movimiento que muestra la ambición de UASC en convertirse en uno de los actores importantes en una industria ya inundada con un gran exceso de capacidad.
Los mega fullcontainers del tipo Triple-E de UASC formarán la base de un nuevo servicio Europa-Asia, organizado conjuntamente con China Shipping Container Lines (CSCL), que hace pocos días confirmó una orden de pedido por cinco buques Triple-E, añadiendo capacidad adicional a las lucrativas rutas comerciales entre Europa y Asia, informó Dow Jones Newswires.
Justo antes del inicio de la crisis financiera, que provocó una fuerte caída en el comercio mundial, en el año 2007 se ordenaron una cantidad récord de buques. La contracción del crédito y la incertidumbre provocaron una pausa temporal en la construcción de nuevos barcos, pero los altos precios del combustible han aumentado la demanda de diseños de buques más grandes de bajo consumo de combustible aún cuando la industria está gimiendo por el exceso de capacidad.
Pasaron cinco años y las rutas entre Europa y Asia muestran poco o ningún crecimiento de la demanda, los analistas del sector estiman en un 10% la sobrecapacidad existente, lo que trae como resultado unas tarifas de flete con precio de remate. Esto hace que sea cada vez más difícil para las empresas cubrir los fuertes costos fijos de la industria y los gastos de funcionamiento.
Todas, menos siete de las 30 más grandes compañías navieras del mundo perdieron dinero el año pasado, de acuerdo con los analistas de Alphaliner.
«Los 20 grandes operadores del mercado de contenedores deberá elegir entre ordenar buques similares o salir del comercio entre Europa y Asia como los pequeños, los buques de menor eficiencia en cuanto a consumo de combustible no serán capaces de competir», dijo Lars Jensen, director ejecutivo de SeaIntel. El estima que las pérdidas acumuladas por la industria fueron de alrededor de US$ 7.000 millones en los últimos cuatro años.
Maersk Line, la empresa líder en el mercado fue quien primero encargó los barcos gigantes Triple-E, que pueden transportar más de 18.000 contenedores de 20 pies, 2.000 más que el de CMA-CGM Marco Polo, su rival más cercano y en la actualidad el mayor buque portacontenedores del mundo. Maersk tiene 20 Triple-E encargados a DSME, y el primero está programado para ser entregado el próximo mes.



















