Sábado 28 de Marzo de 2020

Comercio exterior: reemplazan créditos en dólares por pesos

30/6/2012

Ante la fuerte caída de los depósitos en dólares que se observa desde mayo, los bancos optaron por buscar alternativas para financiar el comercio exterior

Ante la fuerte caída de los depósitos en dólares que se observa desde mayo, los bancos optaron por buscar alternativas para financiar el comercio exterior. Los principales jugadores en el segmento de prefinanciación de exportaciones comenzaron a suspender las líneas en moneda extranjera para reemplazarlas por créditos que se otorgan directamente en pesos. La aceptación por parte de las empresas es «masiva», según reconocen en las entidades, aunque algunas compañías muy grandes plantean algún grado de dificultad por este particular descalce de monedas, ya que venden en dólares, pero quedan endeudadas en pesos.
El impacto de la caída de depósitos en dólares sobre el financiamiento a la exportación es directo e inmediato. Las colocaciones en dólares disminuyeron nada menos que 2.435 millones entre fines de abril y mediados de junio, lo que representa un 20,5% del total. Los préstamos en dólares, que sólo se pueden otorgar a exportadores o a proveedores de empresas que venden al exterior, cayeron u$s 1.025 millones. El derrumbe en las líneas en moneda extranjera se verificó sobre todo en mayo (con una caída del stock de u$s 415 millones y en lo que va de junio, con una merma récord de casi u$s 500 millones).
El motivo de semejante comportamiento es sencillo: los bancos perdieron buena parte de la masa de recursos con la que financiaban a los exportadores, es decir, los depósitos que realizaban particulares y empresas en moneda extranjera. La otra fuente de financiamiento proviene de las líneas internacionales de bancos corresponsales, que se muestran reticentes a incrementar su exposición en la Argentina ante las crecientes restricciones cambiarias.
Lo notable del caso es que las tasas de interés para tomar fondos en dólares o en pesos hoy resultan prácticamente equivalentes. El tesorero de uno de los bancos extranjeros líderes en «trade» (o comercio exterior) señaló que «la tasa final para una prefinanciación en dólares se ubica en el 6%. Y en pesos tenemos que hablar de un nivel que oscila entre el 15% y el 20% anual para plazos de hasta seis meses. Tomando en cuenta el ritmo de devaluación, se trata de un costo prácticamente idéntico». Es, por otra parte, un financiamiento que presenta un bajísimo riesgo para las entidades.
Cuando los depósitos en dólares crecían, como sucedió hasta octubre del año pasado, el negocio de prestar en moneda extranjera cerraba a la perfección. Sucede que la tasa que se paga por captar plazos fijos en moneda extranjera oscila entre el 0,5% y el 1% anual, por lo que representaba recursos prácticamente gratuitos para las entidades.
Ahora, no sólo cayó más del 30% el stock de depósitos en moneda extranjera desde el pico de octubre de 2011 (u$s 14.800 millones), sino que la perspectiva es que el drenaje continúe. Por lo tanto, la decisión de las entidades es ir saliendo paulatinamente de la prefinanciación de exportaciones en dólares para concentrarse en prestarles en pesos tanto directamente a los exportadores como a sus proveedores.
Para aquellas empresas que plantean problemas desde sus casas matrices porque reciben un préstamo en pesos cuando ellas venden en dólares, la alternativa que les ofrecen los bancos es sencilla: cubrirse de cualquier sorpresa relativa a la variación cambiaria con la compra de contratos de dólar a futuro.
El aumento del crédito en pesos se hizo más notorio en las últimas semanas, ante la gran liquidez que tiene el sistema financiero. Se produce, en ese sentido, un fenómeno inédito: caen fuerte los depósitos en dólares, pero las colocaciones en pesos aumentan a buen ritmo, a pesar de las bajas tasas de interés del sistema. Según los últimos datos del Banco Central, el ritmo de aumento del stock de crédito en pesos subió un 4% en los últimos treinta días, lo que significó un incremento de $ 10.000 millones en ese plazo, la mayor parte destinado a líneas comerciales.
De esta forma, el financiamiento en moneda local retomó el ritmo que había presentado hasta agosto del año pasado. Luego, la fuerte dolarización de portafolios y las restricciones cambiarias generaron una suba de las tasas, un estancamiento de los depósitos y una retracción del crédito, que recién comenzó a reaccionar en el segundo trimestre de este año.

Fuente: Ámbito Financiero