En el último trimestre de 2016, el maní fue la segunda economía regional que más divisas le aportó al país, según un estudio del Ieral de la Fundación Mediterránea. Un relevamiento de la Bolsa de Cereales de Córdoba, por su parte, destacó que el volumen exportado el año pasado superó las 700 mil toneladas, 13% superior al volumen de 2015.
Son apenas dos datos que sirven como muestra del empuje que viene mostrando una de las cadenas agroindustriales más consolidadas del país y que tiene su centro en la provincia de Córdoba.
De la mano de un polo productivo y fabril centralizado en el sur provincial -y extendido a algunas áreas de San Luis y La Pampa-, Córdoba ha posicionado a la Argentina como la principal exportadora mundial, una evolución que ha llevado a que la mayoría de las empresas que operan en el sector estén realizando inversiones destinadas a ampliar su capacidad productiva y de almacenamiento, además de incorporar tecnologías para conseguir procesos más sanos y eficientes.
Un relevamiento realizado por La Voz entre algunas de las firmas maniseras muestra que la mayoría está ejecutando inversiones por montos que orillan los cuatro millones de dólares cada una.
– Golden Peanut. Radicada en Alejandro Roca, anunció la construcción de un nuevo centro de almacenamiento, en el que podrá acopiar 18 mil toneladas métricas. El presidente y gerente general de operaciones de la firma en Argentina, Carlos Urquiza, señaló que este nuevo espacio “reducirá las pérdidas y los tiempos de descarga, y mejorará el control de calidad”. La inversión se sitúa en 3,3 millones de dólares.
– Olega. “Estamos siempre haciendo inversiones, que oscilan de 1,5 a tres o cuatro millones de dólares”, contestó el titular de la compañía, Tomás Ramsfelder, ante la consulta de La Voz. En la actualidad, los esfuerzos están concentrados en la terminación de una nueva planta de almacenaje en frío, en Reducción. Además, la firma tiene cinco plantas distribuidas en esa localidad, en Charras y Las Acequias: según Ramsfelder, cuando la Provincia finalice la construcción del “gasoducto manisero”, ya tienen planeado sumar una planta de repelado.
– Gastaldi Hnos. El gerente de la firma, Luis Macario –también presidente de la Bolsa de Cereales y secretario de la Cámara Argentina del Maní–, informó que actualmente están desarrollando inversiones por 3,7 millones de dólares, distribuidas de la siguiente manera: 1,6 millones en una nueva celda de acopio de 20 mil toneladas de maní cáscara; 700 mil en un nuevo horno para maní blancheado; un millón para un depósito en frío y 400 mil en mejoras de eficacia de procesos.
– Maniagro. Daniel Cavigliasso, presidente de la compañía, subrayó que están realizando obras para ampliar la capacidad de producción y secado en torno del 40 por ciento, a lo que hay que sumar nuevas celdas de acopio para incrementar el potencial de almacenamiento un 20 por ciento. Esto implica un desembolso estimado de cuatro millones de dólares.
– Prodeman. La construcción de una celda de acopio, la instalación de nuevos hornos y freidoras para tostar maní, más la compra de una envasadora automática para cajas de 25 kilos y electrónica de última generación para maní confitería, han demandado un desembolso de entre 3,5 y cuatro millones de dólares, explicó Gustavo Cavigliasso, titular de la empresa.
Una cáscara capaz de dar mucha energía
No sólo serviría para cubrir la demanda de energía calórica de las empresas, sino que hasta podrían abastecer a todos los hogares de las localidades en donde están instaladas. Dos empresas maniseras apuntan al autoabastecimiento energético, generando biomasa a partir de la cáscara del maní.
Un dato importante es que no sólo serviría para cubrir la demanda de energía calórica de las empresas, sino que hasta podrían abastecer a todos los hogares de las localidades en donde están instaladas. Luego de varios años de pruebas y ajustes, Prodeman ya tiene listo el quemador con el que puede llegar a generar 10 megavatios de potencia: con eso, pueden abastecer el funcionamiento tanto de esa planta (un mega) como de la fábrica (3,5 megas), y sobran 5,5 megavatios para incorporar a la red de General Cabrera, lo que significa que toda la ciudad podría abastecerse de allí.
En Carnerillo, en tanto, Maniagro está definiendo una inversión de entre seis y siete millones de dólares para construir un aparato similar, que permitirá generar tres megavatios. En ese caso, también habría energía sobrante para sumar al tendido: la firma consume entre 1,5 y dos megas; el resto alcanzaría para dar energía a todos los hogares del pueblo.
La pionera en estos procesos de generación energética renovable fue Aceitera General Deheza (AGD), que en 2001 puso en marcha una planta capaz de generar energía térmica a base de cáscara de maní y de girasol.
Fuente: Región Centro



















